Las acciones de Moderna y Merck han experimentado un notable aumento en las primeras horas de negociación en Wall Street, luego de que se anunciara que su vacuna personalizada ha logrado reducir eficazmente la recurrencia del melanoma. En las operaciones previas al inicio de la jornada, los títulos de Moderna ya mostraban un incremento del 40%. Al abrir la bolsa de Nueva York, las acciones de la compañía aumentaron hasta un 150%, mientras que Merck también vio un aumento del 10% en sus acciones, beneficiándose del avance en el desarrollo de esta innovadora terapia.
Este avance en la investigación oncológica marca un hito significativo para la terapia basada en ARN mensajero. El ensayo clínico ha demostrado que la vacuna no solo puede reducir la tasa de recurrencia del melanoma, sino que ha alcanzado objetivos secundarios que podrían prevenir la metastasis a otras partes del cuerpo. A pesar de que aún no se ha confirmado si la nueva vacuna incrementa el tiempo sin recaídas en los pacientes, la comunidad médica ya muestra un gran interés por los resultados destacados, resaltados por Bloomberg en su cobertura del evento.
El melanoma, la forma más agresiva de cáncer de piel, representa una grave amenaza para la salud pública. Cada año se diagnostican aproximadamente 112.000 casos en Estados Unidos, con alrededor de 8.500 muertes asociadas a esta patología, según informes de la Sociedad Americana Contra el Cáncer. Ante estos preocupantes números, Moderna y Merck han anunciado su intención de discutir con las autoridades reguladoras una posible solicitud de autorización para el uso de la vacuna, además de compartir sus hallazgos en un congreso médico, lo que podría abrir nuevas puertas en el tratamiento del melanoma.
La colaboración entre Moderna y Merck no es nueva; ambas compañías han trabajado durante más de dos décadas en el desarrollo de la base científica de lo que se conoce como «intismeran autogene». Moderna, reconocida por su innovador enfoque en la vacuna contra la Covid-19, está aplicando su tecnología de ARN mensajero para personalizar cada dosis de la vacuna, adaptándose a las mutaciones tumorales específicas de cada paciente, lo que promete un enfoque más efectivo en la lucha contra el cáncer.
En el estudio, la eficacia de la vacuna de ARN mensajero se evaluó en combinación con Keytruda, el tratamiento estándar de Merck, administrado a pacientes después de la extirpación quirúrgica de tumores. El diseño del ensayo incluye un grupo de control que solo recibió Keytruda, con el objetivo de potenciar la respuesta inmune del organismo para que ataque las células cancerosas remanentes. A medida que se revelan más datos positivos, las acciones de Moderna han visto un aumento de un 113% desde el inicio del año, un claro indicativo de la confianza del mercado en el potencial de esta terapia innovadora.

