El zoológico de Río de Janeiro ha tomado medidas innovadoras para mitigar el impacto del extremo calor que atraviesa la ciudad. Este martes, el BioParque distribuyó helados de carne molida, sangre y frutas entre sus habitantes animales. La actividad, celebrada anualmente durante el verano, busca proporcionar alivio térmico a los animales, muchos de los cuales presentan signos de incomodidad ante las altas temperaturas. Entre los beneficiarios de estas golosinas refrescantes se encontraron jaguares, osos de anteojos, nutrias, lobos y monos, quienes participaron en una jornada que atrajo la atención de la prensa y los visitantes del zoológico. Este esfuerzo forma parte de una iniciativa más amplia para garantizar el bienestar de los animales en condiciones climáticas adversas.
Los helados ofrecidos fueron adaptados a las preferencias dietéticas de cada especie. Mientras que los majestuosos jaguares se deleitaron con paletas hechas de carne molida, el Lobo Guará disfrutó de un refresco a base de sangre. En contraste, los osos de anteojos saborearon un helado de melón en su pileta, mientras que los monos se deleitaron con variantes frutales. Leticia Feitosa, bióloga de bienestar del BioParque, destacó que tales acciones no solo pretenden ofrecer un refresco físico, sino que forman parte de un enfoque más amplio para abordar el bienestar animal, especialmente ante los cambios climáticos y sus efectos en la fauna.
El BioParque, que se extiende a lo largo de 50.000 metros cuadrados en la Quinta de Boa Vista, proporciona una serie de instalaciones diseñadas para el confort de sus habitantes. La bióloga Feitosa explicó que, a pesar de los calores extremos, se han implementado espacios sombreados y áreas soleadas donde los animales pueden decidir dónde pasar su tiempo. También se han habilitado piletas para aquellos que disfrutan refrescarse. Estas adaptaciones son significativas en un contexto donde los zoológicos deben ajustarse continuamente a las condiciones cambiantes del clima.
La ola de calor en Río de Janeiro ha sido intensa, alcanzando temperaturas récord de hasta 41 grados centígrados por tres días consecutivos. Este fenómeno ha llevado a las autoridades a declarar un alerta en el nivel 3 de calor, lo cual se activa cuando la temperatura supera los 36 grados durante un periodo prolongado. La noticia de que Río sería la primera capital brasileña en registrar temperaturas superiores a 40 grados en este año ha generado preocupación y ha subrayado la necesidad de medidas efectivas para el bienestar tanto humano como animal.
A medida que la comunidad se enfrenta a estos desafíos climáticos, la iniciativa del zoológico de Río de Janeiro resalta la importancia del bienestar animal y la adaptación de técnicas de manejo en los zoológicos. La respuesta del BioParque ante esta crisis de calor no solo proporciona alivio a los animales, sino que también educa al público sobre los problemas del cambio climático y su impacto en la vida silvestre. En un esfuerzo por difundir esta información, el zoológico ha invitado a la comunidad a compartir su reciente boletín semanal y seguir sus actividades en redes sociales, destacando la necesidad de colaboración en la búsqueda de un planeta más sostenible.

