Tortuga Diana: Voluntarios Cuidan Sus Nidos en Denia

Un grupo de voluntarios se encuentra en la vigilancia de cuatro nidos de tortuga boba, conocidos como ‘Diana’, en las playas de Denia, Alicante, esperando la eclosión de las crías durante las próximas noches. Este esfuerzo comunitario, que se extiende desde el ocaso hasta el amanecer, es fundamental para garantizar la protección de estas especies en peligro de extinción. Se espera que la primera nidada eclosione hacia finales de esta semana o principios de la siguiente, momento que los voluntarios aguardan con gran expectación. Este acontecimiento es especialmente relevante en la Comunidad Valenciana, donde se han reportado con anterioridad otros nacimientos, como el avistamiento reciente de neonatos en Almazora, lo que subraya el creciente interés por la conservación de la fauna marina en la región.

La tortuga Diana, que ha hecho de Denia su hogar habitual, ha generado una notable atención entre los biólogos y el público en general. Toni Martínez, coordinador ambiental y marino del ayuntamiento, ha compartido que en 2023, Diana dejó tres nidos en la playa Marineta Casiana – Marge Roig, además de ser monitoreada con un dispositivo satelital. En comparación con el año anterior, cuando se registraron nidos de otros ejemplares, este año está marcado por la efectiva colaboración entre el ayuntamiento y los grupos de voluntarios, que han identificado tres de los cuatro nidos actuales. Esta cooperación revela el compromiso local hacia la conservación de la biodiversidad marina.

El campamento de vigilancia, que se lleva a cabo en su segunda edición, ha sido organizado junto a las ONGs Xaloc y Eucrante. Carla Eymar, vicepresidenta de Xaloc, informó a EFE sobre el éxito del programa, que no solo se limita a Denia, sino que también se está expandiendo a otras localidades como Elche y Valencia. Este año marca un hito con la presencia de nidos en todas las provincias de la Comunidad Valenciana, reflejando un fenómeno más amplio que incluye otras regiones como Cataluña y Baleares. La participación de la comunidad en estos campamentos se ha convertido en un pilar vital para la vigilancia y protección de las tortugas.

La creciente presencia de tortugas en la costa mediterránea se ha vinculado al cambio climático, según los últimos estudios genéticos. Eymar aclara que ahora hay datos que evidencian tanto la mezcla de tortugas mediterráneas como atlánticas en la zona. La migración de estos animales hacia nuevas áreas, más allá de sus habituales sitios de anidación en Italia y Grecia, subraya la necesidad de seguir de cerca su comportamiento. El ideal sería observar un incremento en la anidación, similar a las reservas de Cabo Verde, aunque, por ahora, la comunidad científica advierte sobre la fragilidad del ecosistema, pues de cada mil tortugas, solo una alcanza la edad adulta.

Las iniciativas de conservación en Denia no solo son esenciales para proteger a Diana y sus descendientes, sino que también contribuyen al entendimiento del ciclo de vida de las tortugas marinas. Hasta ahora, Diana ha depositado 316 huevos, de los cuales 29 han sido llevados a L’Oceanogràfic de Valencia para incubación artificial y estudio. El hecho de que estas tortugas nazcan aquí, sugiere que las crías, al alcanzar la madurez, podrían regresar a estas costas para anidar. Este ciclo natural representa un respiro para la especie en peligro y destaca la importancia de la colaboración entre la comunidad y las instituciones en la conservación del medio ambiente marino.