Investigadores de la Universidad de La Laguna (ULL) han conseguido un hito en la oceanografía canaria al observar por primera vez un tiburón duende (Mitsukurina owstoni) vivo, de 2,5 metros de longitud, a una profundidad de 900 metros, a 9,5 kilómetros de la costa de San Cristóbal, en Gran Canaria. Este tiburón fue capturado accidentalmente el 4 de mayo de 2024 durante una jornada de pesca recreativa. Tras ser manipulado, el investigador liberó al tiburón, asegurando su supervivencia, y documentó su morfología mediante fotografía y vídeo, lo que promete enriquecer el conocimiento sobre esta especie atípica.
Este descubrimiento, documentado en la revista internacional Thalassas, tiene un significado trascendental, ya que representa el primer avistamiento confirmado de la especie en las Islas Canarias y solo la segunda aparición en la región macaronésica. Dado que se han contabilizado menos de 250 individuos de tiburón duende en el mundo, este hallazgo especial no solo amplía la comprensión sobre la distribución geográfica del tiburón Mitsukurina owstoni, sino que también destaca la importancia de los ecosistemas canarios para la conservación de especies raras y enigmáticas de elasmobranquios.
La captura accidental del tiburón duende resalta la relevancia ecológica de los hábitats de aguas profundas en Canarias. Estas zonas actúan como refugios cruciales para tiburones y otras especies de elasmobranquios, debido a la prohibición de la pesca de arrastre de fondo desde la década de 1980 y a la limitada actividad pesquera destinada a tiburones profundos. Sin embargo, los investigadores advierten sobre las amenazas persistentes que representan las capturas incidentales, lo que subraya la necesidad imperiosa de regular y proteger estas delicadas comunidades marinas.
Los datos obtenidos del tiburón duende también aportan información sobre la segregación geográfica basada en el tamaño de los individuos observados, donde los registros del Atlántico oriental casi siempre corresponden a ejemplares juveniles o subadultos, mientras que en el Atlántico occidental predominan los adultos. Este fenómeno podría responder a factores ecológicos y reproductivos que aún no se han comprendido del todo. Los investigadores advierten que el actual registro de este tiburón en el Atlántico Centro-Oriental resalta la importancia de continuar con exploraciones y monitoreos en estos ecosistemas poco investigados.
El avistamiento del tiburón duende fue realizado por un equipo de investigadores, entre ellos el profesor Alberto Brito, figura destacada en la Universidad de La Laguna. Este registro no solo marca un avance en el estudio de este enigmático tiburón, sino que también puede ser un impulso para iniciativas de conservación y promoción de la investigación marina en las Canarias. Se invita a la comunidad a participar en la difusión de este emocionante descubrimiento y a colaborar en la protección del entorno marino, contribuyendo así a un futuro más sostenible en la región.

