La reintroducción del quebrantahuesos (Gypaetus barbatus) en la Sierra de Gredos, ubicada en la provincia de Ávila, ha dado un paso significativo con la llegada de tres nuevas aves, elevando así a doce el número de individuos repobladores desde que comenzó el proyecto en 2022. Estos nuevos ejemplares, junto a los ya presentes, son parte de un esfuerzo coordinado por la Fundación para la Conservación del Quebrantahuesos, en colaboración con el Gobierno de Aragón, con el objetivo de restaurar esta emblemática especie en sus hábitats históricos. La recepción de las aves recientes, llamadas Candela y Olalla, se llevó a cabo el viernes y fueron anilladas para su seguimiento, antes de trasladarse a una plataforma de aclimatación en Navalperal de Tormes.
La acclimatación es crucial para el éxito de este programa de reintroducción. Los nuevos quebrantahuesos deberán permanecer alrededor de un mes en la plataforma instalada en un área protegida de la zona, donde podrán adaptarse al medio natural antes de ser liberados. Juan Eugenio Revesado, coordinador del proyecto LIFE ‘Corredores Ibéricos por el Quebrantahuesos’, apunta que el proceso de reintroducción ha progresado satisfactoramente y se han logrado mantener los ejemplares en buen estado de salud, a pesar de que algunos han enfrentado adversidades y han muerto en los primeros años de adaptación.
Desde la llegada de los dos primeros quebrantahuesos en 2022, Risco y Galana, el proyecto ha visto la reintroducción de un total de quince ejemplares, aunque actualmente solo quedan doce. Esto incluye a las nuevas incorporaciones, Loba, Candela y Olalla. Sin embargo, el proceso no ha estado exento de pérdidas; tres aves han fallecido bajo circunstancias que, en algunos casos, aún no se han aclarado. A pesar de estas dificultades, la supervivencia de Galana y otros ejemplares hace que los expertos mantengan la esperanza en el éxito eventual del programa.
La Sierra de Gredos se ha convertido en un lugar privilegiado para la recuperación del quebrantahuesos, ya que ofrece un entorno con recursos alimenticios y pocas amenazas como la presencia de tendidos eléctricos peligrosos. Los quebrantahuesos han demostrado una notable capacidad de exploración, con algunos individuos, como Galana, alcanzando regiones tan distantes como los Picos de Europa. Según el coordinador del programa, este éxito puede fomentar la recuperación de la especie en otras áreas de la península ibérica, incrementando así su distribución.
En el horizonte del programa LIFE se encuentra un ambicioso plan que se extenderá hasta 2027, con la meta de seguir reintroduciendo más quebrantahuesos en la Sierra de Gredos. A medida que estos ejemplares se aclimatan y se integran en su nuevo entorno, se inicia el proceso de esperar su posible reproducción, un fenómeno que suele comenzar alrededor del séptimo año de vida. Con Galana todavía en sus primeros años en Gredos, el equipo de conservación y los amantes de la naturaleza deben ser pacientes, pero optimistas sobre el futuro de esta especie icónica en la región.

