Protección del lobo: ¿Una triquiñuela detrás de su cambio de estatus?

El naturalista y ecologista Luis Miguel Domínguez ha alzado la voz ante la reciente decisión de excluir al lobo ibérico del Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial (Lesrpe), denunciando que esta medida se ha tomado mediante una «triquiñuela» legislativa. En una entrevista con EFE, el presidente de la asociación ‘Lobo Marley, Ciudadanos por el Lobo y por el Mundo Rural’ enfatiza que, aunque la jurisprudencia acumulada durante los cuatro años de protección del lobo dificulta cualquier intento de caza, los peligros son inminentes para comunidades autónomas como Cantabria, Asturias y La Rioja. Domínguez advierte que cualquier intento de control poblacional del lobo para justificar su caza podría llevar a estas regiones a incurrir en delitos de prevaricación.

El ecólogo resalta que la desinformación sobre el lobo ha llevado a una percepción errónea en torno a su relación con la ganadería. «El tema de la ganadería debe salir inmediatamente de la mesa del lobo», subraya, insistiendo en que la conservación de esta especie debe considerarse desde perspectivas morales, éticas y científicas, más allá de los intereses de sectores específicos como el ganadero. Según Domínguez, cada lobo que es eliminado representa una oportunidad perdida para la salvaguarda de la especie, lo que pone en riesgo su futuro en la península ibérica.

Domínguez critica con dureza a los partidos de derecha, como el PP y Vox, señalando que están comenzando a darse cuenta del «error terrible» que cometieron al no valorar la cantidad de jurisprudencia que se desarrolló durante los años en que el lobo estuvo protegido. Esta acumulación de fallos judiciales en favor del lobo ha dejado claro que, a pesar de la reciente desprotección, cazar lobos es ahora más difícil que nunca. La situación actual ha puesto a los organismos gubernamentales en una posición comprometida, ya que pueden enfrentar repercusiones legales por acciones en contra de esta criatura emblemática.

A medida que se acerca el final del plazo para presentar alegaciones al informe sexenal sobre el lobo que el Gobierno debe remitir a la Unión Europea, Domínguez reiteró la urgencia de actuar para la conservación de la especie, que actualmente contabiliza 333 manadas en toda España. Esta cifra está por debajo del umbral mínimo recomendado de 500 manadas, lo que subraya la necesidad de un enfoque proactivo en la preservación del lobo ibérico. Domínguez aplaude la movilización de millones de ciudadanos que apoyaron la inclusión del lobo en el Lesrpe, advirtiendo que la lucha por su protección sigue siendo crucial.

Las sociedades científicas SECEM y DIRUS han manifestado su preocupación ante el estado de conservación del lobo, calificándolo como desfavorable. Con este trasfondo, se observa la creciente necesidad de reestablecer políticas efectivas que aseguren el bienestar de la especie. Domínguez hace un llamado a la sociedad para que se una en el esfuerzo por mantener la protección del lobo, instando a los ciudadanos a compartir información y sensibilizar sobre la importancia de la conservación en el contexto de un medio ambiente sostenible. El futuro del lobo ibérico no solo depende de leyes y regulaciones, sino también del compromiso colectivo por preservar un patrimonio natural valioso.