En la reciente reunión anual de la Comisión Internacional para la Conservación del Atún Atlántico (CICAA), celebrada en Madrid, se tomaron decisiones cruciales para la protección de diversas especies de tiburones, incluidas los tiburones peregrinos y blancos. La aprobación de nuevas prohibiciones de retención para estas especies fue recibida con entusiasmo por organizaciones conservacionistas, quienes consideran que estas medidas cierran importantes brechas en la protección de estos escualos y fortalecen los compromisos asumidos a nivel internacional. Ali Hood, director de la organización Shark Trust, resaltó que estas disposiciones aseguran que los pescadores liberen a los tiburones con rapidez y cuidado, señalando la labor del Reino Unido en la gestión de tales medidas hasta su adopción final.
En cuanto a la conservación del marrajo dientuso, la CICAA actualizó las evaluaciones poblacionales y determinó que la mortalidad derivada de la pesca sigue siendo excesiva. Como resultado, se aprobó una reducción del 50 % en las cuotas de captura admissibles en el Atlántico Sur, que ahora se fijan en 1.000 toneladas métricas anuales, incluyendo las muertes por descartes. Sonja Fordham, presidenta de Shark Advocates International, celebró esta medida pero hizo un llamado a la mejora de los datos de captura y a la minimización de la pesca incidental, enfatizando la urgencia de extender las medidas de conservación a otros océanos que también enfrentan desafíos similares.
El Comité de Cumplimiento de la CICAA también revisó los esfuerzos de los países respecto a la implementación de medidas de protección para tiburones, detectando variaciones significativas en el cumplimiento. México fue elogiado por su implementación de regulaciones que responden a obligaciones históricas de la CICAA, marcando un avance positivo en sus iniciativas de conservación. Shannon Arnold, del Centro de Acción Ecológica, expresó su optimismo sobre los progresos alcanzados, aunque también subrayó que muchos países todavía no cumplen con sus responsabilidades, lo que representa un riesgo considerable para la conservación de tiburones martillo y sedosos, especies que se encuentran en alto peligro de extinción.
Sin embargo, el debate sobre la prohibición del aleteo de tiburones se mantuvo estancado por decimoséptimo año consecutivo, a pesar de las iniciativas multirnacionales encabezadas por la Unión Europea y Estados Unidos, quienes propusieron que todos los tiburones sean desembarcados con las aletas aún adheridas al cuerpo para facilitar la recolección de datos. Aunque la mayoría de los estados miembros apoyaron dicha medida, la oposición de Japón y China impidió que el consenso fuera alcanzado, lo que pone de manifiesto los retos políticos en la lucha por la conservación de los tiburones a nivel global.
La reunión de la CICAA no solo abordó las problemáticas específicas de las especies de tiburones, sino que también fue un espacio para la reflexión sobre el necesario fortalecimiento de las acciones globales ante la crisis de biodiversidad. La falta de progresos en algunas áreas destacó la necesidad urgente de una acción colectiva y coordinada entre Las Partes, así como el compromiso de monitorizar y evaluar continuamente el estado de las poblaciones de tiburones. En un momento en que las amenazas a la vida marina son más apremiantes que nunca, la colaboración internacional es esencial para lograr efectivamente la conservación de estas especies tan vulnerables.

