Perros callejeros en India: Crisis y controversia en Delhi

A finales de 2023, un trágico suceso sacudió a la comunidad de Noida, una ciudad satélite de Nueva Delhi, donde un bebé de tan solo siete meses fue atacado por un perro callejero, lo que resultó en su muerte antes de llegar al hospital. Esta tragedia ha puesto de manifiesto la alarmante problemática de los perros callejeros en India, un país que alberga alrededor de 62 millones de estos animales. La situación ha llevado a un silencio abrumador en el barrio, mientras que la muerte del pequeño plantea serias interrogantes sobre la seguridad pública y la gestión de la población canina en las zonas urbanas. En contraste, otro perro callejero en una calle diferente de la capital recibe atención y cuidados diarias, lo que refleja la compleja relación que la sociedad tiene con estos animales, entre el cariño y el miedo a contagios de enfermedades como la rabia, de la que India es uno de los países más afectados.

El caos se intensificó cuando el Tribunal Supremo de India emitió una medida de urgencia ordenando la retirada inmediata de todos los perros de la calle en Nueva Delhi, en un intento por abordar la crisis sanitaria. Esta decisión desencadenó una ola de protestas, con organizaciones animalistas, políticos y figuras de Bollywood denunciando que la medida podría equivaler a una «sentencia de muerte» para los perros. La medida fue catalogada como «ilegal» y «anticientífica» por críticos que argumentan que se contraviene una ley proteccionista que prohíbe el sacrificio de perros y exige su esterilización y liberación en el mismo territorio. En respuesta a estas críticas, el presidente del Tribunal Supremo anunció la revisión de la medida, en un intento de conciliar la seguridad pública con el bienestar animal.

Según Khushboo Gupta, directora de proyectos de PETA India, el programa de control de natalidad animal, que ha estado en funcionamiento durante 25 años, es la única solución comprobada y compasiva para reducir la población de perros de manera sostenible. Gupta señala que la falta de implementación adecuada de este programa es un fracaso de las autoridades y que responsabilizar a los perros por este fracaso es injusto. Al retirar a los perros callejeros de su territorio, advierte que se generará un «efecto vacío», donde otros animales no vacunados y no esterilizados ocuparán rápidamente esos espacios, aumentando el riesgo de ataques y la propagación de enfermedades como la rabia.

La situación es alarmante: solo el 15 % de la población de perros en India está vacunada, lo que contribuye a que el país concentre un tercio de las muertes por rabia a nivel mundial. En 2023, se registraron más de 100,000 mordeduras en Nueva Delhi y más de un millón en todo el país en el primer semestre. Los datos oficiales indican un incremento en los casos de muertes humanas sospechosas por rabia, lo que refuerza la urgencia de encontrar una solución efectiva. Curiosamente, estudios en estados como Kerala muestran que la mayoría de las mordeduras graves provienen de perros de compañía, no de callejeros esterilizados, lo que plantea interrogantes sobre la percepción pública y la clasificación de los perros según su procedencia.

Este conflicto legal y social pone de manifiesto una batalla más amplia en la que se debe considerar la responsabilidad del Estado, la coexistencia en megaciudades y la búsqueda de un equilibrio entre el bienestar animal y la seguridad pública. La intolerancia hacia los animales no es el camino a seguir, sino que, según Gupta, la compasión y la amabilidad deben guiar las decisiones, tal como lo estipula la Constitución india. Al enfrentar esta crisis, la comunidad debe encontrar un camino que permita la convivencia pacífica, donde el ‘susto’ que provoca una mordedura no opaque la ‘mano que alimenta’ y los esfuerzos por tratar de mejorar esta compleja relación con los perros callejeros.