Oso Pardo: Impacto del Calor en su Comportamiento y Conservación

León, 3 abr (EFE).- Un nuevo estudio científico ha revelado que el aumento de las temperaturas afecta significativamente el comportamiento del oso pardo cantábrico, lo cual implica una relación directa entre el estrés térmico y su movilidad. Esta conclusión, que se extrae del análisis de datos obtenidos en el marco del Plan de Captura y Radiomarcaje de Oso Pardo de Castilla y León, ha sido presentada por la Junta en un comunicado oficial. La investigación, publicada en la revista internacional Biological Conservation, es el segundo informe basado en estos datos y representa un paso crucial hacia la comprensión del impacto del calentamiento global en las prácticas de los osos en entornos alterados por la actividad humana.

Utilizando más de 70.000 posiciones GPS de 17 osos adultos, los investigadores han podido observar minuciosamente cómo los cambios de temperatura afectan la velocidad y los patrones de movimiento de estos animales. A través de una combinación de datos geoespaciales y mediciones climáticas, se ha descubierto que, a medida que aumenta el calor, los osos tienden a moverse menos. Este fenómeno fue más evidente en los machos solitarios y de mayor tamaño, quienes, al tener dificultades adicionales para regular su temperatura corporal, redujeron significativamente su actividad en condiciones calurosas.

A pesar de los avances en la recuperación del oso pardo en las montañas del noroeste ibérico tras su casi extinción hace más de 150 años, el calor extremo parece limitar su capacidad para adaptarse a áreas humanizadas. El estudio sugiere que, aunque los osos muestran conducta evasiva ante la presencia humana, el estrés térmico puede obstaculizar su movilidad, alterando sus patrones naturales de desplazamiento. Por lo tanto, el control de la temperatura local y las condiciones ambientales se vuelven vitales para la conservación de esta especie emblemática.

Los resultados del estudio también enfatizan la importancia de los bosques como refugios térmicos para los osos. Si bien la cobertura forestal no mostró una influencia directa sobre la velocidad de movimiento, sí ofreció una amortiguación contra las temperaturas extremas, permitiendo a los osos mantener mayores niveles de actividad en áreas arboladas. Este hallazgo subraya la importancia de proteger estos hábitats que no solo sirven como hogar, sino que juegan un papel esencial en la salud y la supervivencia de las poblaciones de osos ante el cambio climático.

Finalmente, la Junta de Castilla y León ha afirmado que este trabajo destaca el valor de aplicar ciencia avanzada para la gestión y conservación del oso pardo cantábrico. Al demostrar la eficacia del Plan de Captura y Radiomarcaje como fuente esencial de conocimiento científico en Europa, se insisten en la necesidad de desarrollar estrategias a largo plazo que incluyan la identificación y protección de refugios térmicos. Estas acciones no solo beneficiarán a la población de osos, sino que también ayudarán a conservar una comunidad más amplia de grandes mamíferos que enfrentan desafíos similares en su adaptación a un entorno cambiante.