Santiago de Chile, 21 de octubre de 2023 (EFE Verde) – El Oligoryzomys longicaudatus, conocido popularmente como ratón colilargo, ha tomado un papel central en el reciente brote de hantavirus que ha afectado al crucero de lujo MV Hondius. Este pequeño roedor, característico por su larga cola que puede medir hasta 14 centímetros, es nativo de Chile y del sur de Argentina y se ha convertido en el principal transmisor de la cepa Andes del virus. André Rubio, académico de la Universidad de Chile, destaca que a pesar de su pequeño tamaño de unos 30 gramos, su rol ecológico es crucial, ya que ayuda en la dispersión de semillas y sirve como presa para otros animales en el ecosistema.
A medida que el Oligoryzomys longicaudatus se desplaza por los bosques templados de su hábitat, los estudios han mostrado que entre el 5% y el 10% de estos roedores están infectados con el virus del hantavirus. Rubio señala que esta tasa puede aumentar drásticamente en momentos de ‘ratadas’, fenómenos en los que la población de estos roedores crece de manera exponencial debido a la reproducción frecuente. La información recopilada en el marco del «Programa Hantavirus: Ecología y Enfermedad en Chile» indica que los machos adultos son los portadores más comunes del virus, lo que plantea una preocupación sobre la incidencia de zoonosis en áreas específicas.
La transmisión del hantavirus a los seres humanos ocurre a través de la inhalación de partículas del virus presentes en la orina, saliva y heces de los roedores infectados. Los signos iniciales del virus pueden ser graves, causando complicaciones cardiorrespiratorias. Las autoridades sanitarias destacan que el contagio no ha ocurrido de manera significativa entre personas en Chile, con un total de 39 casos reportados hasta la fecha sin muertes relacionadas a contagios internos entre humanos. Sin embargo, el peligro de la enfermedad aumenta en los meses de verano, cuando los roedores se acercan a las áreas pobladas buscando comida.
La principal hipótesis de la Organización Mundial de la Salud (OMS) sugiere que los primeros pacientes con síntomas a bordo del crucero MV Hondius pudieron haberse infectado en tierra firme, durante su travesía por la Patagonia. Los cuidados continuos realizados por las autoridades chilenas han dejado claro que los períodos de incubación del virus no corresponden con las fechas de ingreso de los turistas al país, lo que limita la posibilidad de un contagio local. La situación exige una vigilancia constante, especialmente en un contexto donde la interacción entre humanos y ecosistemas naturales es cada vez más común.
Rubio también advierte sobre la necesidad de precaución al exponer a la población a espacios rurales donde la posible presencia de roedores es más alta. Las recomendaciones incluyen ventilar adecuadamente cabañas y depósitos, dado que la concentración del virus, que se presenta en condiciones de poco aire y luz, puede persistir en ambientes cerrados. Aunque el Oligoryzomys longicaudatus no es conocido por invadir hogares como las ratas, su cercanía a las poblaciones durante la escasez de recursos alimenticios resalta la importancia de un manejo continuo del riesgo y una comprensión profunda de los hábitos de este roedor.
