Telefónica ha llevado a cabo una reestructuración significativa en Movistar+ al destituir a Daniel Domenjó como CEO de esta plataforma, un puesto que ocupó por apenas 13 meses. Esto ocurre en un contexto de cambios rápidos y decisiones críticas para la compañía, que van más allá de los problemas de liderazgo. Alfonso Gómez, quien hasta ahora presidía Telefónica Hispanoamérica, ha sido designado como su sustituto, lo que marca un giro importante en la gestión de Movistar+. Con esta decisión, Telefónica busca revitalizar un área que ha estado bajo el escrutinio por la falta de experiencia de sus líderes recientes en el sector del streaming y la producción de contenidos.
Domenjó asumió el cargo en marzo de 2025, siendo elegido en un contexto de urgencia por Javier de Paz, presidente de Movistar+. Su trayectoria previa estaba vinculada más a la televisión tradicional que a un ámbito tan competitivo como el streaming. Durante su gestión, fueron evidentes las dificultades al tener que negociar contratos significativos, como los de derechos de transmisión de LaLiga y la UEFA, sumando su falta de asistencia a comités de negocio, lo cual ha generado desconfianza en su liderazgo. Este vacío ha contribuido a un clima de descontento interno, que culminó en su destitución.
Uno de los mayores retos a los que se enfrentó Domenjó fue la necesidad de redefinir la estrategia de Movistar+. Bajo su gestión, el enfoque se desvió de la producción de contenido original hacia una apertura a otros formatos y productores, lo que sorprendió a muchos en la industria. Este cambio de dirección generó tensiones dentro de la empresa, cuya cultura organizativa parecía estar en contradicción con las decisiones de los líderes. Algunos empleados manifestaron su preocupación por la percepción de una politización en la toma de decisiones, especialmente con la contratación de personal que mantuvo vínculos con la política.
Con la llegada de Alfonso Gómez a la dirección de Movistar+, se espera que se implemente un enfoque más empresarial y pragmático. Gómez, con una amplia experiencia en Telefónica, especialmente en la expansión de redes de 4G y fibra óptica en América Latina, ha demostrado ser un líder efectivo, logrando resultados tangibles en su anterior función. Su misión será no solo estabilizar la situación actual de la plataforma, sino también adaptar la estrategia de Movistar+ a las exigencias del competitivo mercado europeo, en línea con la visión de su superior, Marc Murtra.
Además del desafío de aumentar la rentabilidad de Movistar+ y consolidar su posición en el mercado de las telecomunicaciones en Europa, Gómez tendrá que gestionar una transición delicada, dado que hereda un equipo desmotivado y un entorno laboral convulso. Sus logros en Hispanoamérica, donde expandió considerablemente su base de clientes y mejoró la rentabilidad, serán fundamentales para establecer una nueva dirección en Movistar+. La presión ahora recaerá sobre Gómez para determinar si puede convertir los problemas actuales en oportunidades de crecimiento y renovación para Movistar+.
