Un reciente informe elaborado en el marco del proyecto transfronterizo Life Eurokite ha revelado que el envenenamiento y la caza ilegal son las principales causas de muerte de milanos reales en Europa. Este estudio se basa en una década de marcaje y seguimiento de más de 3.500 aves rapaces, de las cuales el 89 % corresponden a milanos reales, una especie en peligro de extinción en España. El proyecto, que utiliza tecnología satelital para rastrear el hábitat y las causas de mortalidad, ha demostrado que entre 2013 y 2024, de los 1.623 ejemplares que murieron, 320 fueron víctimas de acciones ilegales, lo que representa el 20,08 % del total.
El informe detalla que de las 320 muertes ilegales, 293 corresponden a milanos reales, lo que pone de manifiesto la vulnerabilidad de esta especie ante la amenaza de la criminalidad. El envenenamiento lidera las estadísticas con un alarmante 74,38 % de los casos, siendo el carbofurano el veneno más utilizado, a pesar de su prohibición en la Unión Europea desde 2008. La caza con armas de fuego también ha contribuido a esta preocupante cifra, con 66 milanos reales abatidos. Los datos sugieren que, en un período de cinco años, aproximadamente 46.180 milanos reales podrían haber muerto debido a la persecución ilegal en Europa.
Como principales países implicados, Francia y España destacan por los altos índices de muertes por envenenamiento, con 71 y 59 casos respectivamente. España, además, encabeza las estadísticas de muertes por disparo con 18 casos, seguida por Francia con 12. Sin embargo, la alta criminalidad no es la única causa; la abundancia de estas aves en determinadas épocas del año, sobre todo en invierno en España, ha contribuido también a estos datos. Aparte de las causas ilegales, otras muertes no naturales incluyen colisiones con aerogeneradores y líneas eléctricas, así como electrocuciones y atropellos.
El equipo de Life Eurokite subraya la necesidad de aplicar de manera más rigurosa la legislación existente para proteger a estas aves. Proponen una serie de medidas, que incluyen el fortalecimiento de la cooperación internacional y el uso de tecnologías como el seguimiento GPS para identificar y sancionar a los infractores. Igualmente, reclaman un mayor compromiso político entre países, leyes armonizadas y penalizaciones más severas, además de la creación de planes de acción nacionales con objetivos claros para la conservación de los milanos reales y otras rapaces.
Finalmente, la sensibilización social es un aspecto clave en la lucha contra la caza y el envenenamiento de aves rapaces. Iniciativas como el «Día Europeo contra el Envenenamiento Criminal de Fauna Silvestre» buscan concienciar tanto al público como a los responsables políticos sobre la gravedad de la situación. Una recopilación sistemática de datos y una mayor colaboración transfronteriza son esenciales para abordar de manera eficaz la persecución de estas especies y garantizar su conservación en Europa.

