Mediapro: El Impactante Agujero Financiero de 800 Millones Revelado

El fondo de capital riesgo chino Orient Hontai ha tomado una drástica medida al provisionar cerca de 800 millones de euros debido a las pérdidas acumuladas en su inversión en Mediapro, socavando así la fortuna del multimillonario Tang Hao. Esta gestión representa un reconocimiento del grave error financiero que ha supuesto la compra del 54% de la productora catalana, a la que adquirió por 900 millones en 2018, situando su valoración en ese momento en cerca de 1.800 millones. Sin embargo, los resultados negativos registrados por Mediapro, que superan las expectativas y alcanzan un total de 790 millones de euros en pérdidas, han llevado a los responsables chinos a revaluar su participación en la empresa.

Las cuentas presentadas por la sociedad a través de la cual Orient Hontai controla a Mediapro reflejan un valor en libros de apenas 475,78 millones de euros, lo que pone de manifiesto el impacto de la gestión errónea liderada por la anterior dirección de la productora. Desde 2020, Mediapro ha acumulado pérdidas de más de 625 millones de euros, un deterioro que se ha intensificado con la llegada de Sergio Oslé y Carlos Núñez a la dirección, quienes han hecho una limpieza administrativa con el objetivo de revertir la situación. Las medidas incluyen el cierre de líneas de negocio poco rentables y la reducción de personal, lo que sugiere un giro radical en la estrategia operativa.

La situación de Mediapro se ha complicando aún más tras los evidentes fracasos de su oportuna expansión internacional, especialmente en mercados clave como Nueva York y San Francisco. La eliminación de contratos de alquiler y el despliegue de un ERE que afectó a 189 empleados en España son solo algunas de las decisiones que ilustran la gravedad de la crisis. La actual dirección ha abordado el problema con un análisis exhaustivo de las cuentas realizado por KPMG, pero los esfuerzos destinados a estabilizar la productora parecen insuficientes ante la montaña de deuda que ha acumulado, especialmente con Pimco, quien ha asumido la deuda en 2022.

Con un plan de crecimiento en marcha que prevé alcanzar un beneficio operativo de 140 millones de euros para 2026, los nuevos líderes intentan dar un giro a la situación financiera. Sin embargo, el futuro inmediato de Mediapro sigue siendo incierto, pues la cifra de 525 millones de euros que debe a Pimco se cierne como una nube oscura sobre su trayectoria. La ingeniosa contabilidad que evitará que se disparen las cláusulas de repago puede no ser suficiente si las condiciones del mercado siguen perjudicando a la productora y la presión de los acreedores se intensifica.

Ante este panorama, otros actores del sector audiovisual están mostrando interés en conectar con Orient Hontai para hacerse con Mediapro, siendo Secuoya una de las compañías que ha manifestado su interés. La productora, que mantiene una buena relación con RTVE, busca inversiones que le permitan reorganizar y potenciar su enfoque comercial. Además, el Gobierno español, a través de la Sociedad Española para la Transformación Tecnológica, está desempeñando un papel crucial al facilitar un fondo de 200 millones para inversiones, convirtiéndose en un actor clave en el futuro de Mediapro, mientras el sector espera con atención cómo se desarrollará esta situación.