Hijos de Rivera: Un crecimiento impresionante hacia 2025

La Corporación Hijos de Rivera, conocida por su emblemática cervecera Estrella Galicia, ha demostrado un crecimiento notable en 2025, alcanzando un beneficio neto de 110 millones de euros, lo que representa un aumento del 6,7% en comparación con el año anterior. Este crecimiento ha sido impulsado por la apertura de una nueva planta en Morás, que se ha convertido en un hito para la compañía. Ignacio Rivera, el presidente ejecutivo de Hijos de Rivera, ha destacado que esta nueva instalación permitirá incrementar la capacidad productiva hasta un total de 620 millones de litros, posicionándose mejor para alcanzar su ambiciosa meta de facturación de mil millones de euros.

Los resultados financieros de la empresa para 2025 son un indicativo claro de su crecimiento sostenible. Con una facturación de 945 millones de euros y un EBITDA que creció un 13,7% hasta alcanzar los 240 millones, Hijos de Rivera ha superado las expectativas, dejando atrás el bache del 2024. La compañía ha producido y vendido un total de 569 millones de litros de cerveza y 253 millones de litros de agua, lo que resalta no solo su fuerza en el mercado nacional, sino también su creciente presencia internacional, con distribución en 82 países.

Rivera ha enfatizado que Hijos de Rivera no solo se enfoca en el crecimiento financiero, sino en diferenciarse en un mercado competitivo. «O eres diferente o eres más barato», argumenta, posicionando a su marca como un referente en calidad y origen genuino. La nueva biofábrica de Morás es un ejemplo de esta filosofía, diseñada para operar con principios de economía circular y con un fuerte compromiso hacia la sostenibilidad, a la vez que busca el crecimiento internacional en mercados como Europa y América del Sur, donde han observado un notable éxito.

La historia de Hijos de Rivera está intrínsecamente ligada a su fundador y las generaciones que han pasado, desde sus humildes inicios en 1906 hasta las ambiciosas proyecciones para el futuro. La planta de Morás, situada en una zona estratégica de Arteijo, representa no solo un avance tecnológico y productivo, sino también un fuerte pilar en la autonomía de la compañía, que continúa con su compromiso de producir el 80% de su volumen total en su planta matriz en A Coruña. El crecimiento a través de la innovación y la diversificación de productos, como la reciente incorporación de la Rivera Reposada y la alianza con Basqueland Brewery, son parte de esta estrategia.

A medida que la industria cervecera evoluciona, Hijos de Rivera ha adaptado su enfoque hacia el consumo, pivotando hacia el off trade, que refleja un cambio significativo en los hábitos de los consumidores, especialmente tras la pandemia. Ignacio Rivera observa esta tendencia como una oportunidad, trabajando en iniciativas como «menos pantallas y más cañas» para atraer a los consumidores de vuelta a la experiencia de disfrutar de la cerveza en un entorno social. Rivera concluyó su presentación comparando el crecimiento de la compañía con los preparativos de un equipo de motor, ajustando cada detalle para acelerar hacia un futuro con la intención clara de alcanzar su sueño de facturar 1.000 millones.