Las estaciones de esquí de Andorra han cerrado la temporada invernal 2025-2026 con resultados extraordinarios, marcando un hito en la historia de Grandvalira Resorts. Este invierno, se han vendido un total de 2.382.805 días de esquí, lo que representa un crecimiento del 2,7% en comparación con la temporada anterior. Este aumento se debe, en gran parte, al exitoso desempeño de las distintas estaciones de esquí que, bajo la marca Grandvalira, han experimentado un incremento tanto en la cantidad de días esquiados como en la calidad del servicio ofrecido, consolidándose como un destino puntero en el ámbito del esquí en Europa.
Dentro del desglose por estaciones, Grandvalira ha reportado un crecimiento modesto del 1,8% en los días de esquí vendidos, mientras que Pal Arinsal ha destacado con un notable aumento del 9,1%, logrando un total de 460.788 días. Sin embargo, Ordino Arcalís ha enfrentado un retroceso del 3,7% debido a cierres ocasionados por condiciones climáticas adversas. A pesar de esta caída, la estacionalidad de Ordino Arcalís se ha mantenido con una oferta de 137 días de esquí operativos, lo que la convierte en una de las estaciones más activas de la región.
Los buenos resultados no solo se registran en el número de días esquiados, sino que también se reflejan en la facturación de Grandvalira Resorts, que ha crecido un 4,25% en comparación con la pasada temporada. Un aspecto destacado ha sido el incremento en la demanda de cursos en la escuela de esquí y snowboard, y la restauración, que vieron aumentos del 9,7% y 1,5% respectivamente. Esto ha sido posible gracias a las abundantes nevadas del invierno, que no solo mejoraron la calidad de la nieve sino que también permitieron mantener la apertura del 100% de las pistas durante períodos clave, generando así una experiencia excepcional para los visitantes.
Sin embargo, la temporada también se ha visto afectada por factores externos que limitaron un crecimiento aún más significativo. Los problemas de acceso desde Francia, causados por la congestión en la carretera RN-20, impactaron negativamente en la asistencia, con pérdidas estimadas de alrededor de 50.000 días de esquí. A pesar de esta situación, la llegada de turistas internacionales, especialmente desde Estados Unidos y Latinoamérica, ha ayudado a mitigar estos efectos, reforzando la importancia del mercado español y otras nacionalidades en la composición de visitantes de Grandvalira.
Finalmente, el enfoque en la transformación digital ha permitido un aumento significativo en las ventas online, con un crecimiento del 6%, y un sobresaliente 65% en la utilización de la aplicación oficial de Grandvalira, evidenciando una clara tendencia hacia la digitalización en la experiencia del cliente. Con la mirada puesta en el futuro, Grandvalira ya se prepara para la próxima temporada de verano, planeando abrir diversas instalaciones y actividades recreativas, lo que augura un crecimiento continuo en el atractivo de Andorra como destino turístico durante todo el año.

