Madrid. – Este miércoles 12 de agosto, un eclipse solar total ofrece una oportunidad excepcional para estudiar cómo los animales reaccionan a un cambio repentino de luminosidad durante el día. Este fenómeno ha motivado el desarrollo de diversos proyectos tanto científicos como de participación ciudadana para monitorear la vida salvaje en España. Se están instalando cámaras, grabadoras y sensores en diferentes ubicaciones del país con el objetivo de registrar el comportamiento de aves, mamíferos, reptiles y especies marinas antes, durante y después del eclipse, buscando determinar cómo la oscuridad repentina afecta sus ritmos de actividad y descanso.
Uno de los proyectos más ambiciosos es Ecoeclipse, que es liderado por un equipo de investigadores del Museo Nacional de Ciencias Naturales y la Universidad de Sevilla, junto con más de un centenar de naturalistas y voluntarios. Este programa incluye la colocación de grabadoras en diversas localidades de España y Portugal para captar los sonidos de la fauna. En las Islas Baleares, por ejemplo, se han colocado 42 dispositivos en Mallorca, Menorca e Ibiza, lo que permitirá analizar las canciones de los pájaros y los ultrasónicos de los murciélagos antes, durante y después del fenómeno, buscando identificar cambios en su actividad.
La singularidad del eclipse no solo radica en su aspecto visual, sino en la posibilidad de abrir una ventana única para investigar sus efectos en la flora y fauna. La luz natural regula los ritmos biológicos, y la comparación de los comportamientos de los animales antes, durante y después del evento será uno de los elementos clave de esta investigación. Además, proyectos de ciencia ciudadana como UMBRA.LAB y TriEclipse recogerán datos sobre qué hacen los animales durante el eclipse, pero también cómo actúan en los mismos momentos anteriores y posteriores, e incluso en días de referencia, lo que permitirá a los científicos distinguir entre reacciones provocadas por la falta de luz y comportamientos habituales de cada especie.
A lo largo de esta investigación, se utilizarán desde teléfonos móviles y cámaras convencionales hasta equipos especializados como trampas de cámara, sistemas de imagen térmica, sensores infrarrojos y dispositivos de grabación de sonido. Los zoológicos también se han sumado al monitoreo, con una docena de centros en España y Portugal colaborando bajo la coordinación de la Asociación Ibérica de Zoológicos y Acuarios (AIZA). Espacios como Bioparc Valencia y Bioparc Fuengirola monitorearán en tiempo real a especies como elefantes, leones y primates, comparando sus respuestas durante el eclipse con las registradas en los días anteriores a la misma hora.
Los investigadores prestarán especial atención a las especies cuyos ritmos vitales están estrechamente vinculados a los ciclos de luz y sombra. Durante el eclipse, algunas aves pueden disminuir su actividad, buscar refugio o iniciar comportamientos típicos de la puesta del sol, reanudando sus actividades cuando la luz regresa. Además, la respuesta de las aves migratorias será objeto de estudio en Navarra, donde se registrará el comportamiento de especies que atraviesan el paso del Lindus, uno de los principales puntos de migración en Europa, para determinar si la oscuridad las afecta de alguna manera. En el entorno marino, un equipo científico en las Islas Columbretes observará fenómenos que normalmente se presentan al atardecer, como la migración vertical de zooplancton hacia las aguas superficiales, lo que potencialmente activaría a otros animales para alimentarse.

