Delfines en Francia: ¿Qué pasó con el polémico traslado a Málaga?

El controvertido traslado de ocho delfines de Francia a España ha tomado un giro inesperado, ya que el ZooParc de Beauval ha decidido no continuar con su plan de acomodar a estos mamíferos en un nuevo recinto destinado para su bienestar. A través de un mensaje en su cuenta de Instagram, el director del zoo, Rodolphe Delord, comunicó la decisión tras meses de análisis técnicos y jurídicos que, según él, hicieron insostenible el proyecto. Este anuncio llega en un contexto donde las preocupaciones sobre el bienestar animal y la legalidad del traslado han estado en el centro del debate público en Francia.

El Ministerio de Transición Ecológica de Francia había solicitado al ZooParc de Beauval que evaluara la viabilidad de albergar a los delfines provenientes de Marineland, que cerró sus puertas a finales de 2021. Delord explicó que aunque su intención era proporcionar a los delfines condiciones óptimas de vida y contribuir a la conservación de la especie, la oposición de diversas organizaciones ecologistas pesó en la balanza. Estas agrupaciones habían levantado su voz contra el proyecto, argumentando que contradecía la legislación sobre bienestar animal vigente en el país.

El ZooParc de Beauval había asignado un presupuesto significativo, de más de 1,5 millones de euros, para el proyecto, cuyo coste total se estimaba en alrededor de 45 millones de euros. Sin embargo, ante la falta de apoyo tanto público como legal, y después de un exhaustivo análisis de múltiples aspectos, el zoo ha decidido dar un paso atrás. Esta decisión es vista como un reflejo del creciente escrutinio al que se someten las prácticas de captura y mantenimiento de mamíferos marinos en cautiverio.

Los ocho delfines que ya se encuentran en el parque Selwo Marina de Benalmádena son parte de un grupo más amplio que antes habitaba en Marineland. Este parque había sido conocido como el mayor parque acuático de Europa, pero se vio obligado a cerrar debido a la implementación de una nueva legislación en Francia que fortalece el bienestar animal. Los delfines restantes, así como dos orcas, todavía están en búsqueda de nuevos hábitats adecuados donde puedan ser reubicados.

Mientras tanto, las discusiones sobre el futuro de los cuatro delfines que no fueron trasladados a Málaga y las dos orcas continúan abiertas. Se ha considerado la posibilidad de trasladarlos a otras instalaciones en España, como el Loro Parque en Tenerife, sin embargo, estas decisiones aún están pendientes. La situación actual subraya la complejidad y las consideraciones éticas involucradas en la gestión de especies en cautiverio y el compromiso de las instituciones con la conservación de la vida marina.