Declive de las Aves Cinegéticas en España: Un Llamado a la Acción

El reciente estudio de SEO/BirdLife ha revelado una alarmante tendencia negativa en la población de aves cinegéticas en la península ibérica y Baleares, donde el 57 % de las 35 especies que pueden ser cazadas legalmente muestran un deterioro poblacional. Este informe, titulado ‘Gestión sostenible de la caza y conservación de aves silvestres en España 2026’, subraya que 20 de estas especies continúan en declive, poniendo en riesgo su futuro. La realidad es preocupante, ya que otras nueve especies, que representan un 26 % del total, todavía son objeto de caza a pesar de tener poblaciones que se consideran muy pequeñas o carecer de información suficiente para evaluar su situación. Ante esta grave situación, la ONG hace un llamado a la colaboración entre administraciones, agricultores, cazadores, propietarios y entidades conservacionistas para implementar medidas efectivas de conservación y restauración de hábitats.

Los descensos en la población de algunas especies emblemáticas de aves cinegéticas son particularmente alarmantes. Según el estudio, especies como la perdiz roja han visto una disminución del 57,6 % en los últimos 27 años, mientras que la codorniz común ha experimentado una caída del 60,4 %. Las aves acuáticas también sufren, con el ánade rabudo perdiendo un 68,5 % de sus ejemplares desde el año 2000 y el ánsar común reduciéndose en un dramático 93,8 %. Entre aquellas aves sobre las que se tiene información insuficiente, se encuentran la cerceta carretona, la agachadiza común y la becada, lo que resalta la necesidad de una monitorización más exhaustiva de sus poblaciones.

Las causas del declive en las poblaciones de aves no se limitan únicamente a la caza, según SEO/BirdLife. Factores como la desaparición de barbechos, linderos y setos, así como prácticas agrícolas inapropiadas, están contribuyendo a la pérdida de hábitats esenciales para estas especies. La reducción de refugios y fuentes de alimento, sumadas al uso desmedido de productos fitosanitarios, limitan las posibilidades de reproducción y supervivencia de las aves. Además, muchas especies acuáticas se enfrentan a desafíos adicionales, como la sobreexplotación de acuíferos y la degradación de humedales, lo que agrava su situación.

El estudio pone de manifiesto que la caza de aves cinegéticas no debe ser autorizada sin una evaluación adecuada de su impacto sobre la población de la especie. Según la Directiva de Aves de la Unión Europea, la caza solo puede llevarse a cabo si resulta compatible con la conservación y recuperación de las especies. En este sentido, las moratorias temporales en la caza son presentadas como una medida de gestión adaptativa que proporciona seguridad jurídica, lejos de ser consideradas una respuesta punitiva. Un ejemplo positivo de esta estrategia es la tórtola europea, que ha comenzado a mostrar signos de recuperación después de más de cinco décadas de declive, una vez que se suspendió su caza durante tres temporadas.

En conclusión, el informe de SEO/BirdLife es un llamado urgente a la acción para todos los involucrados en la conservación de las aves en España. La restauración y el mantenimiento de hábitats adecuados, junto con una gestión consciente de la caza, son fundamentales para revertir la actual tendencia negativa de las poblaciones de aves cinegéticas. La colaboración entre diferentes sectores, incluyendo el agrícola y el cinegético, es crucial para establecer un equilibrio que permita la coexistencia de la actividad cinegética con la conservación de la biodiversidad. Sin acciones concretas y coordinadas, corremos el riesgo de perder muchas de estas especies valiosas para nuestros ecosistemas.