La disminución del lobo en Norteamérica ha tenido un efecto domino sobre la población de coyotes, un fenómeno que podría repetirse en Europa con el chacal común, según un estudio reciente publicado en la revista Nature Ecology & Evolution. Este trabajo, realizado por un equipo internacional de investigadores, advierte que la expansión del chacal podría llevarlo a colonizar hasta el 75% del territorio europeo, una extensión seis veces mayor que la que ocupa actualmente. En el presente, la especie se halla principalmente en el sureste y centro de Europa, y ha sido avistada en lugares tan diversos como Zaragoza, en España, y la región Ártica de Noruega.
El estudio revela que el lobo, al ser un competidor natural y depredador del chacal, ha influido en su distribución y población. La extinción de los lobos, impulsada por actividades humanas, ha permitido que los coyotes florezcan en América del Norte, una tendencia que podría trasladarse a Europa con el chacal común. Según los autores del estudio, este fenómeno no solo afecta la dinámica de las especies en el ecosistema, sino que también tiene implicaciones significativas para la biodiversidad y el equilibrio natural en el continente.
Para investigar esta relación, los científicos realizaron un análisis exhaustivo de los aullidos de los chacales recolectados entre 2001 y 2017 en 8.991 ubicaciones a través de 13 países europeos. Los hallazgos revelan una clara expansión de los chacales en Europa, atribuida a factores ecológicos como el calentamiento global, que ha reducido la duración de la capa de nieve, y la disminución de la población de lobos. Estos cambios están creando un entorno más favorable para la proliferación de los chacales en regiones donde anteriormente no eran comunes.
Una de las interacciones más interesantes identificadas por los investigadores es el concepto del «efecto escudo humano». Esta interacción sugiere que la presencia de seres humanos puede ofrecer un refugio local al chacal común, protegiéndolo de la amenaza que representa el lobo, su depredador natural. Es decir, los chacales tienden a evitar áreas donde hay manadas de lobos estables, pero se sienten atraídos hacia zonas más urbanizadas en ausencia de estos depredadores, lo que les permite reducir el riesgo de ser cazados.
La combinación de la expansión urbana, el cambio climático y la disminución de la población de lobos en Europa podría transformar hasta el 75% del hábitat europeo en una zona viable para los chacales. Los investigadores pronostican un crecimiento significativo de esta especie en países como Francia y en la Península Ibérica, lo que plantea nuevos desafíos para la conservación de la fauna silvestre y la gestión de la vida salvaje en el continente. Estos desarrollos subrayan la necesidad de una gestión ambiental más consciente y la importancia de mantener un equilibrio entre la intervención humana y la vida silvestre.

