Caza de lobos en Asturias: ¿Qué cambios traerá este nuevo plan?

OVIEDO (EFE).- La Consejería de Medio Rural y Política Agraria de Asturias ha autorizado la caza de un máximo de 67 lobos como parte del programa anual de control de poblaciones, enmarcado dentro del II Plan de Gestión del Lobo. Esta medida se aplicará sobre una población estimada de entre 412 y 460 lobos y entrará en vigor en septiembre, una vez que se complete la tramitación correspondiente. El Gobierno asturiano retoma así las operaciones de «extracción» de lobos, las cuales habían sido suspendidas previamente debido a sentencias judiciales. Según las autoridades, el objetivo de esta medida es equilibrar la conservación de la especie con la protección de las explotaciones ganaderas locales, que han sido gravemente afectadas por ataques de lobos en los últimos años.

Entre los métodos de caza autorizados se incluyen los aguardos o recechos selectivos, realizados por agentes medioambientales y personal debidamente autorizado. También se contempla la posibilidad de realizar apoyos durante cacerías de otras especies y, si fuera necesario, batidas coordinadas. Los controles programados se llevarán a cabo principalmente entre enero y abril, así como de septiembre a diciembre, aunque se permitirán intervenciones puntuales entre mayo y agosto cuando se identifiquen lobos que han ocasionado daños repetidos en el ganado. Aparte de las áreas donde se gestionará el control, se permitirán extracciones fuera de estas zonas durante todo el año en circunstancias excepcionales.

El reparto zonal del cupo máximo de extracción asignado contempla que la mayor parte se lleve a cabo en el Centro-oriental de Asturias, donde se contempla la eliminación de hasta nueve ejemplares. Las zonas de El Palo-Esva, Centro-occidental y Central podrán eliminar ocho lobos cada una, mientras que se permitirán siete en la zona Noroccidental, cuatro en la Suroccidental y cinco en el área de Picos de Europa, excluyendo el Parque Nacional. Asimismo, se permitirá la eliminación de hasta 18 lobos en zonas sin gestión específica, cifra que podría aumentar si la situación lo requiere.

En 2025, Asturias registró un aumento significativo en los ataques de lobos, confirmando incautaciones sobre un total de 3.893 cabezas de ganado, lo que supone un 30 % más que en 2021. Las indemnizaciones correspondientes a estos ataques alcanzaron 1,9 millones de euros, lo que representa un incremento del 59 % respecto a cuatro años atrás. Estos datos han motivado al Gobierno de Asturias a modificar el II Plan de Gestión del Lobo, adaptando su contenido a los requerimientos del Tribunal Supremo que había anulado el anterior programa de control debido a denuncias de la Asociación para la Conservación y Estudio del Lobo Ibérico (ASCEL).

Entre las modificaciones del nuevo decreto, se establece que los cupos de extracción se determinarán a partir de un análisis de datos poblacionales y de la evolución de los daños ocasionados por los lobos, además de considerar la conflictividad social y la disponibilidad de presas silvestres. Además, otros territorios como La Rioja han declarado al lobo como cazable, uniéndose a Cantabria en el refuerzo de las medidas de caza. Esta situación ha llevado a Asturias a planear la retirada de camadas de lobos como parte de sus estrategias de control, dado el contexto de creciente tensión entre la conservación de la especie y la necesidad de proteger las actividades ganaderas.