Un reciente estudio publicado en la revista Science Advances ha revelado que los pinzones de Bengala, al igual que las ballenas jorobadas, siguen patrones matemáticos en sus cantos que facilitan el aprendizaje del lenguaje. Esta investigación, llevada a cabo por científicos de las universidades de Edimburgo y Teikyo en Japón, sugiere que tanto las aves como los mamíferos marinos comparten rasgos fundamentales del lenguaje humano. Los investigadores destacan que este hallazgo pone de manifiesto que la evolución puede encontrar soluciones similares en diferentes especies para transmitir una comunicación compleja a lo largo de las generaciones.
El estudio profundiza en la teoría de que los idiomas humanos se estructuran de manera estadística, utilizando frecuencias de palabras que siguen una distribución de ley de potencias. Esto significa que unas pocas palabras son utilizadas con alta frecuencia, mientras que la mayoría son raras. Los científicos han observado que, al igual que el canto de las ballenas, los cantos de los pinzones también reflejan esta propiedad. Al analizar las secuencias de notas de los pinzones, los investigadores encontraron que se organizan en patrones estadísticos similares a los del lenguaje humano, denominados distribución zipfiana, facilitando así el proceso de aprendizaje.
Los investigadores rastrearon el desarrollo de los cantos de los pinzones desde su juventud hasta la adultez. Las crías, según el estudio, aprenden inconscientemente los patrones sonoros a su alrededor, lo que refleja un proceso de aprendizaje similar al de los bebés humanos. «A medida que las crías de pinzones escuchan y se exponen a los sonidos, comienzan a comprender y a utilizar patrones estadísticos para organizar sus cantos», explica Kazuo Okanoya, uno de los autores de la investigación. Esta estrategia permite que estas aves desarrollen su comunicación de manera análoga a la adquisición del lenguaje humano.
Los resultados de este estudio ofrecen una nueva perspectiva sobre el aprendizaje del lenguaje en el reino animal, destacando similitudes inesperadas entre los cantos de las aves y el lenguaje humano. Como señala Simon Kirby, uno de los autores, esta investigación desafía la idea de que el lenguaje humano es único en la naturaleza. Al aplicar teorías sobre el aprendizaje del lenguaje en bebés al estudio del canto de las aves, se han descubierto patrones comunes que existen a pesar de la vasta divergencia evolutiva que separa a las especies. Esto pone de relieve la importancia de la cultura en la transmisión y evolución de la comunicación.
Finalmente, los científicos concluyen que algunos de los componentes esenciales que facilitan el aprendizaje del lenguaje pueden aparecer en distintos contextos comunicativos. Al identificar estas características en el canto de los pinzones, se abre un nuevo campo de estudio para entender cómo las diferentes especies, desde los seres humanos hasta los pájaros cantores, adoptan y adaptan sus métodos de comunicación. Con un enfoque renovado hacia la investigación del lenguaje animal, se espera que estos hallazgos contribuyan a una mejor comprensión de cómo se desarrollan y evolucionan las formas de comunicación en todo el reino animal.

