La apuesta de Forestal Arauco por las energías renovables en sus bosques

Con una estrategia que combina patrimonio forestal, generación eléctrica, eficiencia operacional y nuevos proyectos eólicos en el sur de Chile, la celulosa avanza en su compromiso con una matriz energética más renovable y una operación industrial más sostenible.

¿Cómo la transición energética se está abriendo paso en la industria forestal? En un contexto en que las empresas buscan reducir emisiones, diversificar sus fuentes de energía y avanzar hacia modelos productivos más sostenibles, Arauco ha comenzado a consolidar una estrategia que vincula directamente sus operaciones forestales e industriales con el desarrollo de energías renovables.

Según cifras de su Reporte Integrado 2025, Arauco cuenta con 1.051 MW de capacidad instalada de energía y el 91% de la energía que utiliza en sus procesos proviene de fuentes renovables. 

Esta base energética forma parte de su estrategia de descarbonización y se complementa con avances en eficiencia operacional, reducción de emisiones y valorización de residuos industriales no peligrosos.

Energía renovable como parte de la estrategia forestal

Para Arauco, la energía no es un componente aislado de su operación. La compañía produce celulosa, madera, paneles y otros productos derivados de un recurso renovable, por lo que su estrategia energética se conecta con una visión más amplia: crecer desde lo renovable y avanzar hacia una economía baja en carbono.

Para Arauco, los bosques gestionados responsablemente no solo permiten producir materiales renovables, sino también capturar carbono, conservar biodiversidad, proteger servicios ecosistémicos y contribuir al bienestar de las comunidades. En ese marco, la energía renovable aparece como una extensión natural de su modelo productivo.

Además, Arauco informa que durante 2025 logró reducir aproximadamente 180.000 toneladas de CO2 equivalente, mientras continuó mejorando la eficiencia energética de sus operaciones.

En esa misma línea, la compañía está impulsando dos proyectos eólicos de gran escala en Chile: Parque Eólico Tulipanes y Proyecto Eólico Las Fresias.

Estas iniciativas ya avanzan dentro del Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental y buscan aportar energía renovable desde territorios donde la actividad forestal convive con nuevos usos productivos del paisaje.

Parque Eólico Tulipanes

Uno de los proyectos más relevantes es el Parque Eólico Tulipanes, que durante 2025 ingresó al Servicio de Evaluación de Impacto Ambiental, iniciando formalmente su evaluación ambiental.

Según Arauco, este proyecto considera la construcción y operación de 57 aerogeneradores, cada uno con una potencia unitaria de 7,2 MW, lo que permitirá alcanzar una capacidad instalada total de hasta 410,4 MW.

La energía generada por este parque será inyectada al Sistema Eléctrico Nacional. El proyecto contempla además un sistema de almacenamiento mediante baterías y una línea de transmisión de 220 kV, de aproximadamente 28 kilómetros, elementos que permiten integrar la generación renovable con mayor estabilidad al sistema eléctrico.

Proyecto Eólico Las Fresias

El segundo proyecto destacado es el Proyecto Eólico Las Fresias, que también forma parte de la hoja de ruta energética de Arauco y que durante 2025 completó una fase relevante de su tramitación.

El proyecto considera la instalación de 43 aerogeneradores y una potencia instalada de hasta 310 MW. Al igual que Tulipanes, contempla un sistema de almacenamiento de energía y la infraestructura de transmisión asociada.

Arauco describe ambos proyectos como parte de una misma hoja de ruta orientada a consolidar una plataforma eólica en el sur de Chile. 

Para Arauco, el desarrollo eólico ocupa un lugar estructural en su estrategia energética, en un contexto marcado por la necesidad de diversificar la matriz eléctrica, asegurar suministro y avanzar en fuentes renovables no convencionales.

Por ejemplo, Arauco informó que durante 2025 sus plantas inyectaron 1.068 GWh al Sistema Eléctrico Nacional, cifra equivalente aproximadamente al 1,3% de la energía total consumida en dicho sistema durante el año.

Bosques, energía y descarbonización

La apuesta energética de Arauco se inserta en una estrategia más amplia de sostenibilidad. La compañía gestiona 1,8 millones de hectáreas de patrimonio forestal, de las cuales un 27% corresponde a bosques en conservación de alto valor social y ambiental.

Desde esa base, la empresa busca articular producción forestal, conservación, eficiencia industrial y generación renovable. En su visión, la madera y los productos forestales tienen un rol relevante en la transición hacia materiales más sostenibles y economías bajas en emisiones de carbono.

Los proyectos eólicos Tulipanes y Las Fresias se suman a esa lógica: aprovechar condiciones territoriales para generar energía renovable, diversificar la matriz y avanzar en una operación más alineada con los desafíos climáticos.

En este caso, la compañía busca avanzar en tres dimensiones:

  • Fortalecer su estrategia de descarbonización
  • Aportar energía renovable al sistema eléctrico
  • Consolidar una plataforma energética vinculada a sus territorios de operación.

Así, Forestal Arauco proyecta su crecimiento desde la madera y los recursos renovables, fortaleciendo una visión energética que busca responder a los desafíos de Chile y del mundo.