El secretario de Estado de Medio Ambiente, Hugo Morán, ha reafirmado el compromiso del Gobierno de España en la defensa de la anguila europea (Anguilla anguilla), señalando que tras el rechazo de la propuesta para catalogarla como especie en peligro de extinción por tercera vez, la administración no se rendirá. Morán ha declarado que se propondrá nuevamente la medida en «el plazo de tiempo más breve posible», enfatizando que la estrategia se desarrollará en colaboración con las comunidades autónomas y las autoridades de pesca. Esta iniciativa busca reunir opiniones y generar consenso previo para abordar adecuadamente la protección de la anguila y garantizar su futuro en aguas españolas.
La propuesta del Ministerio para la Transición Ecológica ha sido rechazada de manera contundente en esta ocasión por varios gobiernos regionales, quienes al igual que en intentos anteriores en 2020 y 2021, han optado por no respaldar la catalogación de la anguila como especie amenazada. En esta última votación, comunidades como Galicia, Asturias, y Baleares se pronunciaron en contra, lo que ha llevado a Morán a cuestionar la falta de acción hacia una especie que, según los estudios científicos, presenta una alarmante disminución en su población.
Durante una reciente rueda de prensa, Morán ha subrayado que el debate en torno a la anguila no debería ser politizado, enfatizando que se trata de una cuestión esencialmente científica. En sus declaraciones, ha afirmado categóricamente que «estar a favor de la ciencia es crucial para diseñar políticas de desarrollo sostenible», y que las decisiones tomadas en el Comité de Fauna y Flora deben alinearse con la evidencia científica que muestra la crítica situación de la anguila. Al insistir en que se necesita un enfoque colaborativo, ha indicado que la conservación de la biodiversidad es una responsabilidad que no se puede eludir.
El rechazo reiterado de la propuesta ha sido un claro llamado de atención sobre la relación entre el Ministerio y las comunidades autónomas, ya que estas últimas hacen uso de su mayoría en el Comité para bloquear la iniciativa de protección. Morán ha dejado claro que este retroceso no significa que el Gobierno abdique de su responsabilidad de proteger la biodiversidad. «De ninguna manera vamos a claudicar ante esta situación», aseguró, insistiendo en la importancia de continuar el trabajo hacia una nueva propuesta, armados con el respaldo del conocimiento científico que sostiene la urgencia de la acción.
Mientras las comunidades autónomas se posicionan en contra de la catalogación, la situación de la anguila se convierte en un tema de creciente preocupación ambiental. Según estudios recientes, la población de esta especie emblemática sigue en un camino descendente, acercándose peligrosamente al límite de la extinción. La presión sobre la especie exige una respuesta coordinada más allá de las disputas políticas, pues la preservación de la anguila no solo es esencial para la biodiversidad sino también para el futuro ecosistema acuático del país. En este contexto, el papel del Ministerio para la Transición Ecológica será fundamental para retomar la iniciativa, buscar nuevas soluciones y fomentar un diálogo constructivo con las regiones.
