Águila Perdícera: La sorprendente recuperación en Castilla y León

El censo de 2025 ha revelado la presencia de 17 territorios ocupados por el águila perdicera en Castilla y León, un avance significativo respecto al mínimo histórico de 14 territorios registrados en 2009. Según la Consejería de Medio Ambiente de la Junta, esta especie, emblemática de la fauna española, cuenta con 10 parejas en Salamanca, 6 en Zamora y 1 en Burgos. A pesar de esta recuperación, la población reproductora sigue estando por debajo del umbral de 20 parejas, lo que plantea preocupaciones sobre las amenazas que podrían poner en peligro su futuro en la región en un corto plazo.

Los datos históricos de la población de águila perdicera en Castilla y León indican que, en el primer censo nacional realizado en 1990, se contabilizaban entre 40 y 44 parejas. Sin embargo, el descenso en la población alcanzó niveles alarmantes entre 2008 y 2009, posicionándose en un mínimo histórico. Desde entonces, la tendencia ha sido en aumento, con un notable incremento en los territorios ocupados, pasando de 14 en 2009 a 19 territorios en los años 2019, 2020 y 2021, lo que sugiere una lenta, pero esperanzadora, recuperación.

La temporada de reproducción de 2025 ha permitido que se realice un seguimiento exhaustivo de los territorios históricos del águila perdicera en Castilla y León. Los resultados muestran una clara ocupación por parte de parejas reproductoras en 17 territorios, aunque la especie ha perdido gran parte de su rango original en la comunidad. Estas aves históricamente habitaban diversas áreas, incluyendo la cordillera Cantábrica y los cañones del Ebro, pero en la actualidad su presencia se restringe mayormente a los Arribes del Duero, situados entre Salamanca y Zamora.

Particularmente, la provincia de Salamanca se mantiene como el bastión más importante para el águila perdicera, albergando 10 de los 17 territorios conocidos. Zamora le sigue con 6, mientras que Burgos presenta un caso único con un solo territorio en la frontera con La Rioja. Este reencuentro de la especie con su hábitat se ha visto favorecido, en parte, por la existencia de territorios transfronterizos en áreas como los ríos Duero y Águeda, donde las aves encuentran un entorno propicio para su reproducción.

Con el fin de fortalecer aún más la población de águila perdicera, el proceso de reintroducción de ejemplares adultos ha comenzado a tener éxito en otras localizaciones, como Mallorca, donde se han implementado iniciativas para apoyar la conservación de esta especie. La concienciación sobre la protección de estas aves es crucial, y desde la Junta se invita a los ciudadanos a participar en el boletín semanal #PlanetaSostenible, fomentando el interés y la protección de la biodiversidad en Castilla y León.