Más de un centenar de agricultores de la provincia de Jaén han tomado parte en los recientes talleres de la segunda edición del programa VivaOliva, una valiosa iniciativa de la Fundación PepsiCo destinada a promover la agricultura regenerativa en el olivar jienense. Este programa representa un esfuerzo significativo por potenciar la sostenibilidad en el sector agrícola local, buscando no solo mejorar las prácticas agrarias, sino también fomentar el emprendimiento entre los agricultores, una necesidad creciente en la actual realidad del campo español.
En los talleres presenciales, los participantes han tenido la oportunidad de formarse en aspectos cruciales para la implementación de prácticas agrícolas más sostenibles. Entre los temas abordados se encuentran la gestión del suelo, la conservación del agua y la creación de proyectos emprendedores. Cada taller ha sido diseñado para ofrecer contenido práctico y relevante, adaptado a las características específicas del olivar, permitiendo a los agricultores adquirir conocimientos valiosos y experiencias compartidas que faciliten la adopción de estas nuevas prácticas en su trabajo diario.
Uno de los talleres destacados fue dirigido por la Earthworm Foundation y The Regen Academy, donde se enseñó a los agricultores a identificar las necesidades del suelo mediante plantas bioindicadoras. Esta metodología innovadora permite evaluar la salud y fertilidad del suelo de manera natural, transformando la forma en que los productores gestionan sus tierras. La capacidad de utilizar recursos naturales para diagnosticar la calidad del suelo es un avance significativo en las prácticas agrícolas contemporáneas, brindando herramientas útiles para el desarrollo de cultivos más saludables.
El segundo taller, impartido por el Dr. Jesús Rodrigo Comino de la Universidad de Granada, se centró en la gestión eficaz del suelo y del agua, enfatizando técnicas para reducir la erosión. Los asistentes tuvieron la oportunidad de aprender diversas estrategias que permiten mejorar la retención de estos recursos críticos. Esta formación no solo proporciona a los agricultores herramientas para combatir la erosión, sino que también potencia su capacidad para abordar los desafíos climáticos y medioambientales que enfrenta la agricultura en la actualidad.
El programa VivaOliva, que este año se ha ampliado para incluir 35 nuevos agricultores, busca no solo mejorar las técnicas de producción, sino también promover la inclusión económica y el relevo generacional en el sector. La colaboración con la SCA Bedmarense, cooperativa que suministra aceite de oliva para productos como los gazpachos de Alvalle, demuestra el impacto positivo que estas iniciativas pueden tener en las comunidades rurales. Según Andrea Pont, responsable de programas de la Fundación PepsiCo en Europa, el futuro de la alimentación depende de los agricultores y del cuidado de la tierra, y programas como VivaOliva representan un paso clave hacia sistemas alimentarios más sostenibles.

