La emocionante historia de Nima, la nutria gigante nacida en el Zoo Aquarium de Madrid en 2020, marca un hito en la conservación de especies en peligro de extinción. Junto a su pareja Coco y dos crías, Nima ha sido el primer grupo familiar de esta especie reintroducida en el Gran Parque Iberá, Argentina, tras más de 40 años de ausencia en el país. Este proyecto, que ha sido posible gracias a la colaboración entre la Fundación Rewilding Argentina y varios zoológicos europeos, representa un avance significativo en la restauración ecológica de los humedales argentinos, destacando la importancia de la cooperación entre instituciones en la preservación de la biodiversidad.
Eva Martínez, veterinaria del Zoo de Madrid, destaca que Nima fue una candidata ideal para el proyecto de reintroducción, dada su naturaleza tímida y poco sociable con los humanos. Esta cualidad se traduce en un comportamiento más natural, esencial para su supervivencia en el hábitat salvaje. Este proceso de reintroducción no solo simboliza un final feliz para una especie amenazada, sino que también refleja un esfuerzo conjunto para restaurar el equilibrio en el ecosistema, un hecho que entusiasma a los conservacionistas y amantes de la fauna.
La última observación de nutrias gigantes en Argentina se realizó en 1986, lo que pone en perspectiva la importancia de su regreso. Sebastián Di Martino, director de Conservación de Rewilding Argentina, afirma que la nutria gigante es un depredador clave en los humedales, y su alimentación piscívora contribuye a la salud de los sistemas hídricos. Esta reintroducción, meticulosamente planificada desde 2017, ha incluido la búsqueda de parejas reproductoras y el desarrollo de protocolos sanitarios, subrayando la dedicación necesaria para garantizar la viabilidad de esta especie en su hábitat natural.
Según María Delclaux, responsable de conservación del Zoo de Madrid, mantener una genética diversa y asegurar ejemplares saludables son elementos fundamentales del éxito del proyecto. La especie está en peligro, en gran medida debido a la pérdida de su hábitat, y la restauración de áreas clave ha sido una prioridad. Rewilding Argentina, con su compromiso desde 2010, ha donado más de 158,000 hectáreas para garantizar un entorno adecuado para especies emblemáticas, destacando la nutria gigante como símbolo de la restauración ecológica y de la colaboración entre diferentes actores.
El Gran Parque Iberá, una vasta área de 700,000 hectáreas protegidas, se ha establecido como un centro del rewilding en América Latina, donde se han reintroducido exitosamente otras especies. Proyectos como este integran la conservación y el desarrollo local, involucrando a comunidades en el ecoturismo y la educación ambiental. La reintroducción de Nima y su familia es una muestra del potencial de la cooperación internacional en la recuperación de especies y la revitalización de ecosistemas, lo que establece un camino esperanzador para la conservación en el futuro.

