El crecimiento del sector óptico ha llamado la atención del Servicio de Impuestos Internos (SII), que ha intensificado su fiscalización para asegurar el cumplimiento de las normas tributarias
En los últimos años, el mercado de las ópticas ha experimentado un crecimiento significativo en Chile, con un notable aumento en la apertura de locales en varias ciudades del país. Sin embargo, este auge ha venido acompañado de irregularidades en el cumplimiento tributario, lo que ha llevado al Servicio de Impuestos Internos (SII) a poner en marcha un plan de fiscalización que ya ha comenzado a arrojar resultados preocupantes.
Fiscalización en terreno: control y hallazgos iniciales
El SII informó que se ha concentrado en la fiscalización de 659 ópticas ubicadas en el centro de Santiago, priorizando a 102 de ellas por presentar riesgos más elevados de incumplimiento tributario. Hasta la fecha, se han realizado controles en 486 locales, y los resultados revelan varias infracciones, principalmente vinculadas a la no emisión correcta de documentos tributarios y a la existencia de domicilios inexistentes o inconsistentes.
Según el SII, en un 46 % de los casos revisados se encontraron irregularidades relacionadas con los domicilios registrados, lo que podría ser indicio de operaciones fraudulentas. Algunos contribuyentes también registraron un aumento del 25 % en sus ventas con boletas tras la fiscalización, lo que sugiere prácticas irregulares previas a la intervención.
Los «captadores» y el uso de proveedores sin respaldo
Otro de los puntos críticos detectados en estas fiscalizaciones ha sido el uso de «captadores» de clientes. Estos individuos operan fuera de las ópticas, pero en muchos casos no cuentan con contratos laborales formales, lo que plantea posibles infracciones a la normativa laboral.
Además, se ha identificado un sistema de suministro de productos bajo consignación, donde los proveedores entregan mercancías sin documentación formal, lo que facilita la venta sin respaldo tributario inmediato. En este esquema, los productos se liquidan al final del día, y solo entonces se emitirían los documentos correspondientes, complicando la trazabilidad de las operaciones y el control de inventarios.
Irregularidades más graves: posible lavado de activos y fraude tributario
El SII también detectó comportamientos que podrían estar relacionados con delitos más complejos, como el lavado de activos. Entre los hallazgos más preocupantes destacan:
- Uso de facturas ideológicamente falsas, objeto de querellas vigentes del SII.
- Inconsistencias entre los domicilios registrados en los documentos tributarios y los detectados durante las inspecciones en terreno.
- Existencia de sociedades de pantalla y bodegas no declaradas, con hasta 23 sociedades interconectadas y más de 30 sucursales operando en domicilios coincidentes.
- Declaraciones alteradas en los valores reportados en documentos tributarios o duplicación de ventas para ocultar ingresos reales.
Punto fijo: la nueva estrategia del SII para detectar irregularidades
Una de las estrategias más recientes del SII ha sido el uso de puntos fijos en las ópticas seleccionadas. Mediante esta técnica, equipos de fiscalización permanecen en los locales durante un tiempo determinado para observar el comportamiento habitual de los contribuyentes y comparar las operaciones reales con las registradas en documentos tributarios. Esta metodología ha permitido detectar inconsistencias entre las ventas declaradas en presencia de los fiscalizadores y las que ocurren en situaciones normales.
Asegurar el cumplimiento y evitar delitos
Carolina Saravia, subdirectora de Fiscalización del SII, explicó que este plan busca garantizar el correcto cumplimiento de las obligaciones tributarias y evitar que se cometan delitos más graves. “Algunas ópticas han mostrado irregularidades preocupantes, como la emisión de documentos duplicados y domicilios inexistentes, por lo que estamos realizando un análisis profundo para determinar el alcance de estas prácticas y prevenir delitos mayores”, afirmó.
El programa de control se mantendrá en desarrollo con un enfoque escalonado, extendiendo las revisiones a otros locales y asegurando que todas las ópticas cumplan con la normativa vigente.
El boom de las ópticas en Chile ha despertado tanto interés económico como preocupación por las irregularidades detectadas. La intervención del SII revela la necesidad de controles más estrictos para garantizar que este sector crezca de forma transparente y respetando las normativas tributarias y laborales.
Las infracciones detectadas hasta ahora muestran que la simple proliferación de estos negocios no siempre se traduce en buenas prácticas. Por ello, la vigilancia del SII seguirá siendo crucial para evitar que estos locales se conviertan en focos de fraude o en parte de estructuras más complejas, como el lavado de activos.

