Salmón del Atlántico: ¿Por qué está en peligro de extinción en España?

El Comité Científico que asesora al Comité de Fauna y Flora ha dado un paso significativo al dictaminar que el salmón del Atlántico (Salmo salar) debería ser catalogado como especie en peligro de extinción en España. Esta decisión afecta principalmente a las regiones de Galicia, Asturias, Cantabria, País Vasco y Navarra, que son las únicas áreas de distribución de esta especie en el país. La inclusión del salmón en el Catálogo Español de Especies Amenazadas no solo implicaría la prohibición de su pesca, sino que también obligaría a las administraciones a implementar medidas de conservación que protejan tanto a la especie como a su hábitat natural, garantizando así su supervivencia a largo plazo.

La organización conservacionista Saxífraga ha sido clave en este proceso, solicitando formalmente la inclusión del salmón en el catálogo de especies en peligro. En su justo argumento, apunta que el salmón ha desaparecido del 50% de los ríos españoles en los últimos 30 años y que, en las últimas tres generaciones, la población ha experimentado una disminución alarmante del 70%. Estas preocupantes cifras revelan el crítico estado del salmón del Atlántico en España y subrayan la necesidad urgente de acciones concretas para preservar esta emblemática especie.

El Comité Científico ha ratificado la pertinencia de la propuesta tras analizar los criterios establecidos en el real decreto que regula el Catálogo Español de Especies Amenazadas. No obstante, la implementación de esta recomendación requerirá el apoyo de las comunidades autónomas, quienes tendrán un rol fundamental en la discusión y adopción de medidas de conservación. Sin embargo, el historial muestra que en ocasiones anteriores algunas autonomías han desestimado las urgentes recomendaciones del Comité, como ha ocurrido con la protección de especies como la anguila y el lobo. La gestión de estas especies tiene un impacto directo en la biodiversidad y es crucial que el compromiso con la conservación se extienda más allá de la teoría.

El contexto se agrava aún más tras reportar la peor temporada de pesca de salmón en la historia reciente. Las cifras obtenidas en Asturias y Cantabria, las regiones más relevantes para esta especie, han sido desoladoras, con solo 108 y 3 capturas respectivamente. En respuesta a esta alarmante situación, se han programado medidas restrictivas para la pesca, promoviendo solo la captura del primer ejemplar por río, así como la pesca dirigida a programas de reproducción. Esto indica un cambio significativo en la gestión pesquera que busca reconciliar la tradición con la necesidad de conservación.

Desde la Sociedad Ibérica de Ictiología (SIBIC) advierten que las poblaciones de salmón atlántico en España han disminuido en más del 80% en la última década. Esta tendencia acentúa la urgencia por clasificar a la especie como amenazada, lo cual proporcionaría un marco legal que impida su pesca y fomente estrategias de recuperación. La protección del salmón no solo es vital para la especie en sí, sino que también refleja un compromiso más amplio con la sostenibilidad de los ecosistemas acuáticos en España, destacando la importancia de actuar antes de que sea demasiado tarde.