Ineco: ¿Por qué se opone la ingeniería privada a su nueva estructura?

Tecniberia y CÍES han manifestado su firme desaprobación a la reciente decisión del Cabildo de Gran Canaria de adquirir una acción en Ineco, la ingeniería pública que se encarga de proyectos relacionados con transportes e infraestructuras. Esta acción fue aprobada durante el Pleno del Cabildo Insular el pasado 31 de julio, y, según las patronales del sector de la ingeniería privada, la entrada de nuevas administraciones públicas en el capital de Ineco podría conllevar un uso extensivo de la empresa como medio propio. Temen que esto reduzca drásticamente las oportunidades para las empresas de ingeniería y consultoría privadas, que tradicionalmente venían participando en la ejecución de proyectos públicos a través de licitaciones competitivas.

El interés del Cabildo en adquirir una participación en Ineco tiene como objetivo acelerar el desarrollo de proyectos estratégicos, como el tren de Gran Canaria. La medida permitirá al Cabildo recurrir a Ineco para la redacción y gestión de diversos trabajos vinculados a este proyecto, incluyendo la gestión de expropiaciones y la preparación de pliegos para licitaciones. Sin embargo, la entrada del Cabildo en el accionariado generará una mayor fragilidad en la posibilidad de que empresas privadas accedan a estas licitaciones, señala Tecniberia, haciendo un llamado a preservar la competencia en el sector.

En el contexto actual, la Consejería de Obras Públicas, Vivienda y Movilidad del Gobierno de Canarias ya había solicitado ayuda a Ineco para desarrollar un estudio sobre la implementación de carriles inteligentes en las autovías GC-1 y GC-3. Con la entrada del Cabildo de Gran Canaria en el accionariado de Ineco, Tecniberia y CÍES argumentan que se fomentará la adjudicación directa de trabajos que podrían realizarse mediante procesos abiertos, lo que sería perjudicial para las empresas de ingeniería privadas, que se ven restringidas por estas decisiones que priorizan a la empresa pública.

Históricamente, Ineco fue una empresa participada únicamente por entidades públicas estatales, lo que aseguraba cierta estabilidad y regulación en su funcionamiento. Sin embargo, con la reciente incorporación del Cabildo Insular de Gran Canaria, se abre el espacio para que otras administraciones autonómicas sigan este ejemplo; una tendencia que preocupa a las organizaciones que representan a la ingeniería privada, ya que consideran que esta situación podría limitar su capacidad de competir de manera justa y equitativa.

Finalmente, los representantes de Tecniberia y CÍES advierten que esta tendencia puede desincentivar la participación de empresas del sector que poseen un considerable nivel de experiencia y calidad. Invitan a las autoridades a reflexionar sobre las posibles repercusiones que la entrada de nuevas administraciones al accionariado de Ineco puede tener no solo en la competencia del sector, sino también en la calidad y eficacia de la ejecución de proyectos de infraestructura vitales para el desarrollo de Gran Canaria y el conjunto del país.