La tortuga Kalu ha sido liberada en el mar tras un exitoso proceso de recuperación en el Aquarium de San Sebastián. La reintroducción se llevó a cabo el pasado jueves a las 10:30 horas, a unas dos millas de la costa donostiarra. A bordo de la embarcación Isturiz, el presidente del Aquarium, José Ignacio Espel, junto a la bióloga Arantxa Garmendia y los submarinistas Marta Nieves y Julen Etxeberria, presenciaron este importante momento. La tortuga boba, rescatada hace cinco meses con graves heridas, mostró un comportamiento tranquilo al abandonar la embarcación, lo que fue interpretado como una buena señal por parte del equipo de recuperación.
Kalu fue encontrada el 24 de marzo a aproximadamente cuatro kilómetros de la costa de San Sebastián, en un estado crítico con dificultades respiratorias y con varios organismos adheridos a su caparazón. Este hallazgo activó el protocolo de varamiento, lo que permitió que el equipo del Aquarium pudiera atenderla de forma inmediata. Durante su recuperación, Kalu no solo ganó peso, pasando de dos a tres kilos, sino que también experimentó un crecimiento significativo en su caparazón, alcanzando los 29 centímetros de longitud al momento de su liberación.
La bióloga Arantxa Garmendia expresó su satisfacción por el éxito del proceso de reintroducción, señalando que Kalu mostró un comportamiento positivo al entrar al mar. «Ha salido todo muy bien», afirmó. Este evento marca una nueva esperanza para la conservación de la especie, pues, además de la liberación, se ha instalado un dispositivo GPS en el caparazón de Kalu que permitirá monitorizar su ruta migratoria y áreas de alimentación durante su vida silvestre.
Este esfuerzo de rehabilitación ha sido parte de un proyecto más amplio apoyado por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, en colaboración con la empresa pública Tragsatec y la fundación Oceanogràfic València. Esta última instancia no solo proporcionó el transmisor GPS, sino que también se encargará de recopilar y analizar los datos que se obtengan de Kalu, contribuyendo así a comprender mejor las necesidades de conservación de la tortuga boba y su hábitat.
El caso de Kalu resalta la importancia de la intervención humana en la conservación de especies marinas. El éxito de su recuperación y liberación subraya la necesidad de seguir implementando protocolos para la atención de fauna marina y resalta la labor de los especialistas en la protección del medio ambiente. Con la esperanza de que Kalu inicie su nueva vida en el océano, el equipo del Aquarium espera ansiosamente los primeros datos que transmitirá el dispositivo instalado, marcando un paso hacia la conservación de esta especie vulnerable.

