Marta Ortega, presidenta del grupo multinacional Inditex, se ha expresado de manera clara respecto al futuro de Zara, su marca insignia. En una reciente entrevista con Vogue España, Ortega dejó claro que no tienen la intención de posicionarse como una marca de lujo. «Nos inspira, pero no queremos cambiar la esencia de Zara», enfatizó, apuntando a la filosofía de la compañía de diseñar ropa asequible y bien hecha, accesible a la mayor cantidad de personas posible. De esta manera, reafirmó su compromiso con el concepto de moda democratizada, donde la calidad no está reservada únicamente para unos pocos afortunados.
Ortega también habló sobre la estrategia de negocio que ha determinando el éxito de Zara, subrayando la importancia de ajustarse a la demanda del consumidor. «La clave reside en mantener un nivel de stock ajustadísimo y reducir los excedentes al mínimo», explicó. Este modelo permite que menos del 1% de los productos queden sin vender, algo que representa un gran avance en comparación con los estándares del sector. Al evitar grandes tiradas de productos que podrían no funcionar, Zara ha logrado establecer un ciclo de producción eficiente que respeta las necesidades del mercado.
La presidenta de Inditex continuó abordando el tema de la sostenibilidad en la moda, defendiendo el modelo de negocio de Zara que, aunque algunos lo cataloguen como ‘fast fashion’, se está adaptando a las exigencias contemporáneas. Ortega mencionó que «el modelo de negocio que manejamos es probablemente lo más sostenible que tenemos», marcando una clara diferencia entre la producción masiva y el enfoque ajustado y responsable que pretende implementar la marca. La nueva direccion de la empresa ha incluido colaboraciones con creadores reconocidos, elevando el estatus de Zara y reforzando su imagen global.
En su discurso, la también hija del fundador de Inditex, Amancio Ortega, destacó la estructura organizativa de la empresa: «es muy plana», afirmó, lo que permite un ambiente de trabajo familiar. La cercanía y la colaboración entre los empleados, a pesar de la magnitud de la compañía, es vista como una ventaja competitiva. Ortega expresó que la magia de Zara radica en este sentido de comunidad y en mantener las raíces de la empresa en A Coruña, un aspecto que considera esencial para su éxito duradero.
Marta Ortega, quien heredó la pasión por la moda de su padre, concluyó reflexionando sobre su propio estilo de liderazgo. «No pretendo ser como mi padre, porque nadie lo será jamás», reconoció, mostrando un sentido de orgullo hacia su legado. Al hablar de la moda como un «lenguaje compartido», Ortega reafirmó su admiración por los diseñadores y cómo la moda influye en la vida cotidiana de millones de personas. Para ella, es un privilegio trabajar en un campo que combina creatividad y sensibilidad, donde cada decisión cuenta y puede ser maravillosa si se hace con esmero.

