La Guardia Civil está llevando a cabo una investigación en la localidad abulense de El Tiemblo, donde dos individuos han sido identificados como presuntos responsables de un delito de abandono y maltrato animal en una explotación de ganado caprino. Esta acción se inició tras la alerta de una asociación de protección animal de Madrid, que, ante la proximidad del devastador incendio de Burgohondo, intentaron rescatar a los animales atrapados en la finca. A su llegada, los activistas encontraron una escena desoladora, con numerosos ejemplares muertos y otros en condiciones precarias, lo que motivó la denuncia formal ante las autoridades locales.
La situación se agrava con el inminente peligro que representaba el incendio forestal, el cual se considera el más devastador en la historia de España y que se propagó desde Burgohondo a diversas localidades, incluyendo El Tiemblo. Durante la inspección realizada por la Patrulla de Protección a la Naturaleza de la Guardia Civil en Cebreros, se observaron serias irregularidades en el cuidado de los animales. Los expertos pudieron verificar que los caprinos no contaban con acceso adecuado a alimentación y agua, indispensables para sus necesidades vitales. Esto plantea un serio riesgo no solo para el bienestar de los animales, sino también para la salubridad del área afectada.
La denuncia por parte de los activistas se hizo eco en las instancias adecuadas y fue transmitida a la Policía Local de El Tiemblo, quienes rápidamente informaron a la Guardia Civil para que adoptase las medidas oportunas. Alrededor de siete días después del inicio del fuego, los agentes fueron capaces de acceder a la finca en presencia de los propietarios, momento en el cual se confirmaron las malas prácticas en la gestión de la explotación ganadera. Esta acción, que se enmarca dentro de la respuesta a la emergencia ambiental provocada por el incendio, ha puesto al descubierto las condiciones de abandono a las que estaban expuestos los animales.
Los veterinarios de la Junta de Castilla y León fueron convocados para colaborar en la inspección de la explotación ganadera y a su llegada corroboraron la existencia de un estado crítico en el bienestar de los animales. Las evaluaciones preliminares sugirieron que algunos de los caprinos podían haber estado en estado de inanición durante un prolongado periodo, basándose en la falta de alimento y agua adecuada. Este informe preliminar enfatiza la necesidad de denunciar prácticas que no solo afectan a los animales, sino que también pueden poner en peligro la salud pública.
La Guardia Civil continúa con la investigación y la recopilación de pruebas, que incluyen los informes veterinarios que determinarán las causas de los fallecimientos de los animales en la finca. La situación despertó la preocupación no solo a nivel local, sino también en asociaciones de protección animal de todo el país, que han demandado una mayor concienciación acerca de los derechos de los animales y de la necesidad de garantizar su bienestar. Mientras tanto, el incendio de Burgohondo ha dejado una huella devastadora en el medio ambiente y ha puesto a la sociedad en la reflexión sobre la importancia de gestionar de manera responsable nuestras explotaciones ganaderas.

