Las grandes empresas españolas como Telefónica, ACS, Ferrovial y Grifols han cerrado el primer semestre con resultados que, aunque deslucen en términos contables, revelan avances significativos en sus negocios subyacentes. Estos resultados, impactados por provisiones de reorganización, comparativas extraordinarias y las fluctuaciones del dólar, muestran que el rendimiento real de estas compañías es considerablemente mejor que lo que reflejan sus cifras financieras. En este contexto, es notable que la diferencia entre el beneficio reportado y el rendimiento subyacente puede ser de hasta decenas de puntos porcentuales en algunas de ellas.
Ferrovial, bajo la dirección de Ignacio Madridejos, representa el caso más destacado en este primer semestre. A pesar de reportar una caída del 52% en sus ganancias, alcanzando los 258 millones de euros debido a la comparación con plusvalías excepcionales del año anterior, su EBITDA ajustado mostró un crecimiento del 21,6% en términos comparables, ascendido a 746 millones. Los ingresos de la empresa también crecieron un 11,3%, alcanzando los 4.701 millones, impulsados en gran parte por su actividad en autopistas en Norteamérica. Madridejos destacó la fortaleza de su cartera de pedidos en construcción como un signo revelador de la salud del negocio.
En el caso de ACS, presenciada por Florentino Pérez, el grupo registró un beneficio neto de 510 millones de euros, un incremento del 13,3%. Sin embargo, al ajustar los resultados por las extraordinarias de 2025, el crecimiento real sería del 30%, siendo la filial estadounidense Turner y las operaciones de Ingeniería y Construcción los principales motores de este desempeñamiento. Este semestre, ACS también reportó un avance en su EBITDA del 12,8%, alcanzando 1.618 millones, y un notable aumento del 22,8% en su resultado de explotación, lo que refuerza la percepción de una fase de crecimiento robusto.
La compañía Grifols, dirigida por Nacho Abia, ha lidiado con el efecto del dólar en sus resultados. Con unas ganancias de 227 millones de euros, que significan un aumento del 28,7% interanual, sus ingresos alcanzaron 3.574 millones, aunque se contrajeron un 2,8% debido a la depreciación de la divisa estadounidense. Sin embargo, el EBITDA ajustado llegó a 854 millones, reflejando un sólido margen del 23,9%. A pesar de la caída en los ingresos reportados, el desempeño subyacente fue suficiente para que el mercado valorara positivamente sus acciones, que aumentaron un 6,02% en un día donde el IBEX cedía 1,32%.
Finalmente, Telefónica, presidida por Marc Murtra, ha registrado unas pérdidas de 338 millones de euros, lo que implica una disminución del 75% en comparación con el año anterior. Sin embargo, la compañía destacó una mejora en su EBITDA ajustado del 3,8%, que llegó a 5.768 millones, junto con un beneficio neto ajustado de 954 millones de euros. Después de absorber una provisión de 265 millones para reestructuración en su filial alemana, Telefónica volvió a reportar ganancias en el segundo trimestre. Además, la empresa ha elevado su objetivo de flujo de caja operativo, reforzando su postura sobre la medición más representativa del funcionamiento de su negocio.
