Salmón atlántico: ¿La pesca en peligro de extinción en España?

La situación del salmón atlántico en los ríos de España se vuelve cada vez más crítica, llevando a la Real Asociación Asturiana de Pesca Fluvial a abogar por una prohibición total de su pesca. Tras el cierre de la última temporada en Asturias, solo 106 ejemplares fueron capturados, la cifra más baja desde que existen registros, lo que demuestra un preocupante deterioro en la población de esta especie emblemática. Históricamente, Asturias ha sido considerada la región más salmonera de España, alcanzando un máximo de 6,893 salmónidos en 1969. Sin embargo, las condiciones han cambiado drásticamente, y el río Sella, que solía ser el más productivo, ha visto cómo sus cifras de captura disminuyen año tras año, con solo 21 salmones pescados este año.

El panorama se agrava en otras comunidades salmoneras como Cantabria, donde la temporada concluyó con apenas tres capturas. Esta tendencia es parte de un aumento preocupante de las alertas sobre el declive de las poblaciones de salmón en España, que han disminuido más del 80 % en la última década. Con estos datos en mano, la Sociedad Ibérica de Ictiología (SIBIC) ha instado a incluir al salmón en el Catálogo Español de Especies Amenazadas, ya que la situación no solo es alarmante a nivel nacional, sino también resalta la gravedad del problema en comparación con otros países. La creciente demanda de conservación ha llevado a un estancamiento en la regulación de la pesca, lo que ha generado preocupación entre los conservacionistas.

Delfín Puente, representante de la Real Asociación Asturiana de Pesca Fluvial, ha enfatizado que han advertido a las autoridades sobre esta crisis durante más de 30 años, lamentando que sus llamados no hayan surtido efecto efectivo en la política de pesca. Según Puente, la culpa del descenso de la población se debe a una serie de factores, incluyendo la sobrepesca industrial en el mar y la captura en los ríos. Además, ha señalado que el uso de redes en las rutas migratorias del salmón y la falta de atención a estos problemas han resultado en muy pocos ejemplares que regresan a los ríos para reproducirse, creando un ciclo de declive que parece imparable.

Además del impacto de la pesca, Puente ha mencionado la influencia creciente de los depredadores naturales, como nutrias y cormoranes, que han proliferado sin control. Esto ha llevado a que las poblaciones de salmón se vean aún más amenazadas, pues los pescadores han sido lentos en comprender el daño que su pesca incontrolada causa a la especie. Las estrategias de conservación deben incluir no solo restricciones en la pesca, sino también un control intensivo de depredadores para permitir una recuperación progresiva de las poblaciones de salmón. Puente ha insistido en que la prioridad ahora debe ser la conservación, proponiendo que, únicamente cuando las poblaciones se estabilicen, los pescadores puedan volver a acceder a la pesca sostenible.

Finalmente, la situación del salmón atlántico ha captado la atención de organizaciones conservacionistas que buscan una respuesta inmediata del Gobierno. La reciente solicitud de inclusión del salmón en el Catálogo Español de Especies Amenazadas es un intento de frenar su declive pandémico. En respuesta, el Gobierno ha encargado un informe al Comité Científico para evaluar el estado de conservación del salmón. Tanto la comunidad científica como los defensores de la naturaleza están ansiosos por conocer los resultados, ya que las decisiones tomadas en este contexto podrían definir el futuro de esta emblemática especie en los ríos españoles, que se encuentra en una encrucijada que podría determinar su existencia en las próximas décadas.