Gestión del Lobo: ¿Cómo afecta el nuevo decreto al control en Asturias?

El Gobierno del Principado de Asturias ha avanzado en la gestión de la población de lobos al aprobar un decreto que modifica el II Plan de Gestión del Lobo. Esta decisión, motivada por la necesidad de adaptarse a cambios normativos y a recientes sentencias del Tribunal Supremo, se enmarca en un contexto en el que se busca retomar el control letal de la especie a partir de septiembre. Marcelino Marcos, consejero de Medio Rural y Política Agraria, ha hecho hincapié en la importancia de esta modificación tras la anulación del programa de control 2022-2023, que fue impugnado por la Asociación para la Conservación y Estudio del Lobo Ibérico (ASCEL).

El nuevo decreto contempla ajustes específicos en el artículo 7.5.a, que había sido anulado por el Tribunal Supremo y que está relacionado con los métodos de control poblacional del lobo. Además, el Gobierno de Asturias ha indicado que se considerarán los cambios normativos aprovados en los últimos años para establecer un plan más efectivo. Una vez publicado en el Boletín Oficial del Principado (BOPA), se dará inicio a la tramitación del nuevo programa de control 2026-2027, con el objetivo claro de reanudar las acciones de gestión en septiembre.

El anterior plan preveía la eliminación de 53 lobos, y hasta su suspensión, se habían cazado 31 ejemplares y se habían encontrado 13 muertos, alcanzando un grado de ejecución del 83 por ciento. Según Marcos, la cantidad de lobos que se podrán extraer en el futuro se fundamentará en el censo de 2025, continuando con la práctica de la caza tanto mediante la vigilancia de la Guardería de Medio Natural como con cazadores autorizados en cotos o áreas específicas de la región.

En el discurso del consejero, se resaltó la importancia de buscar un equilibrio entre el desarrollo del sector agrícola y ganadero y la preservación de la población de lobos. Con la población de lobos experimentando un aumento del 11 por ciento y alcanzando las 50 manadas en 2025, el Gobierno sostiene que la especie no presenta un riesgo y su situación es favorable. Esta expansión territorial de los lobos se presenta como un argumento a favor de la necesidad de gestionar de manera que se minimicen los conflictos con la ganadería local.

Sin embargo, la Coordinadora Ecologista de Asturias ha criticado firmemente esta modificación del plan, argumentando que perpetúa las «matanzas indiscriminadas» de lobos, lo que podría ser contraproducente, ya que estudios previos han demostrado que la eliminación sistemática de ejemplares no resuelve los conflictos con la ganadería. En este contexto, organizaciones como el Fondo para la Protección del Lobo Ibérico y otros grupos de conservación han enfatizado la necesidad de una gestión conjunta de los lobos en España y Portugal, dado que estas poblaciones forman parte de un único grupo biológico.