Con la llegada del verano, las playas del Mediterráneo se convierten en un hervidero de actividad, tanto para los bañistas como para la fauna marina que habita estas aguas. La ONG valenciana Xaloc Mar ha expresado su preocupación ante el aumento de encuentros con animales marinos en las costas. Según Carla Eymar, vicepresidenta de la organización, sigue existiendo un alto grado de desconocimiento sobre cómo actuar adecuadamente cuando se encuentra un animal en la playa. «Es esencial alertar a las autoridades y activar los protocolos específicos mediante una llamada al 112, en lugar de intentar devolver al animal al mar por cuenta propia», afirmó Eymar, resaltando la importancia de la educación en la conservación de estos ecosistemas.
Uno de los errores más comunes que se cometen al encontrar un animal marino es tratar de ayudarlo sin ningún conocimiento previo. Eymar enfatizó la necesidad de mantener una distancia segura y no interferir con estos seres salvajes, ya sean vivos o muertos. «Debemos evitar tocar al animal y permitir que los especialistas valoren la situación», agregó. Esta directriz se amplía a cualquier especie que aparezca en la costa; incluso los animales varados requieren un manejo cuidado, ya que su muerte podría implicar riesgos sanitarios, destacando la complejidad que rodea al cuidado de la fauna marina.
Un aspecto crítico durante los meses de verano es la llegada de las tortugas marinas a las playas para anidar. Eymar instó a la población a seguir simples pero vitales protocolos: comunicar la situación al 112, no tocar al animal y respetar su espacio. Es especialmente importante evitar el uso de luces artificiales, que pueden desorientar a las tortugas durante su proceso de anidación. «Un simple destello puede asustarlas y hacer que decidan regresar al mar sin haber puesto los huevos», advierte, subrayando que las tortugas dependen de la oscuridad nocturna para protegerse de los depredadores.
Otro punto crucial en la conservación de las tortugas es no alterar los rastros que dejan en la arena, que son esenciales para identificar y localizar los nidos enterrados por ellas. Eymar detalló que los rastro son claves para los científicos que buscan entender mejor los hábitos de anidación y el éxito reproductivo de las tortugas. Sin embargo, el aumento en la nidificación de tortugas en las costas valencianas también plantea retos ambientales, como el riesgo de que las temperaturas elevadas alteren el equilibrio entre machos y hembras en futuras generaciones, complicando aún más la reproducción de estas especies.
La ONG Xaloc Mar también ha reportado un número creciente de incidencias relacionadas con embarcaciones recreativas, que a menudo interfieren en el comportamiento natural de cetáceos y tortugas. Sin embargo, Eymar observó que la sensibilización sobre la fauna marina en la región ha mejorado en los últimos años. «La mayoría de las personas ya reconocen la presencia de tortugas, delfines y otros animales marinos en nuestras costas», comentó. Esta conciencia es fundamental para asegurar un coexistencia armoniosa entre los humanos y la vida marina. A medida que disfrutan de las playas mediterráneas, Xaloc Mar invita a todos a recordar que somos meros visitantes en el hogar de estas especies y que la empatía y el respeto son esenciales en nuestra relación con la naturaleza.

