Las exportaciones españolas de bebidas espirituosas han alcanzado la cifra récord de 1.510 millones de euros en el año 2025, marcando un crecimiento del 4,7% respecto al año anterior. Este aumento fue revelado en el reciente ‘Informe Socioeconómico’ de Espirituosos España, que subraya la pujanza del sector. España se posiciona como el sexto productor de bebidas espirituosas en la Unión Europea, y durante el último año, la producción alcanzó los 322 millones de litros, de los cuales un notable 46,7% fue destinado a mercados internacionales. Este dato pone de manifiesto la significativa proyección exterior del sector y la participación activa de los productores y distribuidores españoles en la economía global.
El informe revela que las exportaciones de bebidas espirituosas representaron un 28,3% de las exportaciones totales de bebidas en España, lo que equivale a alrededor del 2% del total de las exportaciones agroalimentarias del país. Un total de 679 empresas se dedican a la comercialización de estas bebidas fuera de España, con un 47,7% clasificándose como exportadores regulares. La diversidad en los productos exportados incluye categorías destacadas como licores, whisky, brandy, ron y ginebra, reafirmando la riqueza y complejidad del sector.
El destino de las exportaciones presenta una notable concentración en mercados claves. Francia se mantiene como el principal receptor, absorbendo el 15,1% de las exportaciones de espirituosos, seguido por Filipinas con un 10,9% e Italia con un 7,8%. Alemania y Grecia también juegan un papel importante, con participaciones del 7,4% y 7,3% respectivamente. Además, el superávit comercial derivado de esta actividad se estima en 253 millones de euros, lo que representa el 8,6% del superávit total de bebidas y el 1,5% del superávit agroalimentario nacional, subrayando la importancia económica del sector.
Bosco Torremocha, director de Espirituosos España, ha destacado la relevancia de este crecimiento en los mercados internacionales, reflejando la fortaleza de las empresas españolas y el reconocimiento que han logrado a nivel global. Torremocha enfatizó que «las exportaciones son una palanca clave para proyectar Marca España», añadiendo que refuerzan la competitividad del sector y contribuyen a dar a conocer una parte fundamental de la cultura gastronómica y hostelera del país. Esta apertura internacional es cada vez más necesaria para mantener el dinamismo del sector y su exclusividad.
El panorama de la producción de bebidas espirituosas en España es amplio y variado, con cerca de 3.800 centros de producción a lo largo del territorio nacional. De estos, alrededor de 3.500 son destilerías artesanales, lo que enfatiza la tradición y la calidad del producto. Vale la pena mencionar que aproximadamente el 85% de las empresas del sector son pequeñas y medianas, lo que demuestra que la industria no solo está en manos de grandes corporaciones, sino que también se apoya en un entramado empresarial diverso y arraigado en la cultura local. El futuro del sector parece prometedor, siempre que se mantenga esta línea de crecimiento y exportación.

