La Unión de Pequeños Agricultores (UPA) ha presentado sus alegaciones al informe sexenal 2019-2024 que evalúa el estado de conservación del lobo ibérico, sugiriendo una estrategia innovadora para abordar la creciente preocupación por la especie. Desde su perspectiva, el traslado de ejemplares jóvenes con capacidad dispersante desde las densas poblaciones del norte de España hacia las áreas aisladas del sur podría ser una solución eficaz. Esta propuesta no solo busca proteger al lobo, sino que también responde a la necesidad urgente de mejorar la conectividad genética entre poblaciones que actualmente están bajo amenaza debido a su fragmentación y disminución.
UPA ha instado al Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (Miteco) a considerar la viabilidad de un programa que esté respaldado por la Directiva Hábitats, argumentando que esta sería una herramienta relevante para la gestión del lobo que evitaría la caza de la especie. Se citan precedentes positivos en países europeos como Italia y Alemania, donde programas similares han sido implementados con éxito, sugiriendo que España podría beneficiarse de una estrategia proactiva para la conservación de su fauna silvestre.
El informe que se discute también ha llevado a UPA a realizar una crítica a la conclusión general de que el estado del lobo ibérico en España es desfavorable. En particular, la organización destaca la incongruente clasificación del estado de la población en la región atlántica como «favorable», mientras que la conclusión global se mantiene desfavorable. Esta discrepancia ha llevado a UPA a solicitar una reevaluación que podría clasificarla como favorable, apoyándose en datos recientes que indican un incremento en el número de manadas, como las 50 en Asturias y las 93 en Galicia.
Además, UPA ha cuestionado la metodología utilizada en el análisis de mortalidad por parte del ministerio, argumentando que se basa en una muestra insuficiente de apenas 23 lobos equipados con GPS. Esta muestra representa solo el 1,4 % de una población estimada entre 1.600 y 1.700 ejemplares, lo que para UPA pone en duda la solidez del análisis. La organización ha solicitado que se proporcionen datos más amplios y desglosados sobre las causas de mortalidad, para poder hacer un análisis más fidedigno sobre el estado real de la especie.
Finalmente, UPA exige del Miteco que se revise y amplíe la justificación metodológica del informe, atendiendo a las preocupaciones sobre la sobrepoblación de lobos al norte del Duero. También se pide que se valore adecuadamente la suficiencia de los mecanismos de prevención y compensación en las áreas con mayor densidad de lobos, así como el efecto que la ganadería extensiva tiene en el mantenimiento del hábitat que permite la recuperación del lobo en el país. En este sentido, la organización defiende que garantizar la viabilidad económica de las explotaciones ganaderas es crucial para poder avanzar en la conservación eficaz del lobo ibérico.

