Bruselas ha dado un paso significativo en la protección de los animales de compañía, tras la aprobación este viernes por parte del Consejo de la Unión Europea de la primera legislación europea que establece normas comunes sobre el bienestar, la cría y la identificación de perros y gatos. Esta nueva normativa busca abordar problemáticas como el tráfico ilegal de mascotas, las prácticas irresponsables de cría y los riesgos del comercio en línea. La ministra de Agricultura de Chipre, Maria Panayiotou, resaltó la importancia de esta legislación, afirmando que «el bienestar animal importa en Europa», y subrayó que estas medidas protegerán a millones de animales, apoyarán a los criadores y dueños responsables, y ayudarán a cerrar las puertas a las actividades ilegales en el sector.
La normativa, que ya contaba con la aprobación del Parlamento Europeo desde abril pasado, tiene como uno de sus pilares esenciales la obligación de identificar a todos los perros y gatos vendidos como mascotas mediante microchip y su registro en bases de datos nacionales. Estos requisitos buscan asegurar una trazabilidad efectiva de los animales en toda la UE, mejorando así la supervisión sobre su bienestar. Además, la nueva legislación incluirá normas más estrictas sobre la cría, así como directrices sobre alojamiento, manipulación y atención veterinaria, prohibiendo que animales con rasgos morfológicos extremos participen en concursos y exposiciones.
Los efectos de esta regulación se extenderán a la publicidad en línea de la venta de mascotas, ya que los anuncios deberán incluir información de identificación que pueda ser verificada. Asimismo, se establecerán estándares de bienestar y trazabilidad para las importaciones de perros y gatos provenientes de terceros países. De esta manera, la legislación abordará no solo el comercio comercial de mascotas, sino que también cerrará brechas que permitían la introducción de animales como mascotas no comerciales con la intención de ser luego vendidos.
Con estas medidas, la legislación también prohíbe la cría de perros y gatos que presenten características morfológicas que puedan afectar su salud, así como la reproducción consanguínea en ciertos grados y diversas mutilaciones relacionadas con espectáculos o competiciones. La eurodiputada checa Veronika Vrecionová, quien fue ponente del informe, enfatizó la opinión de que «una mascota es un miembro de la familia» y no un «objeto o juguete», destacando la necesidad de proteger a estos animales y fomentar su bienestar.
Los operadores, criadores y refugios tendrán un plazo de cuatro años para adaptarse a las nuevas normativas, mientras que los dueños de mascotas que no estén destinados a la venta contarán con diez años para cumplir con las obligaciones para perros y quince años para gatos. El reglamento entrará en vigor 20 días después de su publicación en el Diario Oficial de la UE, aunque varias disposiciones tendrán períodos transitorios para una adaptación efectiva de todos los actores y Estados miembros implicados.

