La creciente popularidad de las mascotas «extravagantes» en redes sociales ha llamado la atención de veterinarios y protectores de animales, quienes advierten sobre los riesgos que conlleva la cría de animales con rasgos físicos extremos. En la era de lo visual, celebridades como Demi Moore y Paris Hilton han promovido mascotas miniatura que, a pesar de su atractivo estético, pueden presentar serios problemas de salud. La veterinaria Yasmina Domínguez se manifiesta en contra de la banalización de los animales al tratarles como meros accesorios de moda, afirmando que es preferible optar por un bolso que sacrificar el bienestar de un ser vivo.
Entre los problemas de salud más comunes derivados de la cría intencionada de estos animales se encuentran afecciones cardíacas, respiratorias y óseas. Domínguez explica que la búsqueda de características físicas que en ocasiones resultan «entrañables» puede tener consecuencias fatales, como la artritis o artrosis. El Parlamento Europeo ha tomado cartas en el asunto, aprobando un nuevo reglamento destinado a combatir estas prácticas. Este reglamento establece normas más estrictas para la cría de mascotas y busca frenar el comercio online no regulado que favorece la adquisición de animales sin la debida supervisión.
Uno de los ejes fundamentales del nuevo reglamento europeo es la identificación obligatoria de perros y gatos mediante microchip. Este sistema permitirá rastrear el origen de los animales desde su nacimiento hasta su llegada a nuevos hogares, asegurando que sean criados bajo condiciones éticas. Además, la normativa prohíbe la cría entre animales de la misma camada o con parentesco cercano, así como la promoción de rasgos que se asocian con problemas de salud significativos. Domínguez apunta que la selección genética irresponsable lleva a la perpetuación de enfermedades hereditarias en las razas populares, como el teckel.
Las razas con hocicos extremadamente achatados, como el bulldog o el pug, se encuentran entre las más vulnerables a problemas respiratorios graves. La veterinaria advierte que estas condiciones no solo afectan la calidad de vida de los animales afectados, sino que también complican su atención médica. Dificultades en la administración de tratamientos y cirugías son solo algunas de las complicaciones que pueden surgir de la crianza de animales con rasgos extremos. Se hace evidente que el comercio sin regulación puede significar un riesgo adicional para la salud de estos animales.
Con la creciente preocupación por la salud y el bienestar de las mascotas, muchas voces dentro del sector veterinario claman por una mayor conciencia sobre la elección de animales de compañía. Al mismo tiempo que el Parlamento Europeo avanza en la implementación de nuevas regulaciones, los expertos instan a los propietarios a considerar las implicaciones de elegir una mascota con rasgos exagerados. Proteger a los animales implica no solo admirarlos por su apariencia, sino también garantizar que tengan una vida digna y saludable, libre del sufrimiento que puede resultar de la cría irresponsable.

