A Coruña ha sido escenario esta semana de un fenómeno natural impresionante, con la llegada de miles de pequeños cangrejos patudos a las playas y rocas de las islas Cíes, Ons y Sálvora, así como ocasionalmente Cortegada. Este evento ha captado la atención no sólo de los vecinos de la zona, sino también de numerosos turistas que se han acercado para contemplar el espectáculo. El Parque Nacional de las Illas Atlánticas informó sobre este fenómeno a través de sus redes sociales, resaltando la sorpresa que ha causado el afloramiento masivo de estos crustáceos, cuyo nombre científico es Polybius henslowii.
El cangrejo patudo, conocido en gallego como patexo, pateiro, patelo o patulate, es un crustáceo que ha evolucionado a lo largo del tiempo en su relación con el ser humano. Mientras que en épocas pasadas carecía de valor comercial y se capturaba en grandes cantidades para ser utilizado como abono en los campos gallegos, en la actualidad su popularidad ha crecido notablemente. Ahora, se valoran principalmente como cebo en la pesca, tanto deportiva como profesional, lo que refleja un cambio en la percepción de esta especie que desempeña un papel fundamental en el ecosistema marino.
Los expertos han señalado que la llegada de estos cangrejos patudos a la orilla es el resultado de fenómenos climáticos, como el aumento de las temperaturas y la prevalencia de los vientos del norte durante la primavera y verano. Esta combinación ha permitido que estos crustáceos, que son conocidos por ser excelentes nadadores y migratorios, sean arrastrados hacia las costas en grandes grupos. Vulnerables a las corrientes y a los vientos, los patudos quedan varados, lo que permite a los visitantes observar este singular espectáculo natural.
Además de su importancia como recurso pesquero, el cangrejo patudo es vital en la cadena trófica del ecosistema marino. Su presencia es esencial para la alimentación de diversas especies de peces, como los sargos y las lubinas, así como de aves marinas, que dependen de ellos durante su período reproductivo. Esta interdependencia destaca la importancia de los patudos en su entorno natural, ya que contribuyen al equilibrio ecológico de las aguas gallegas.
Finalmente, los avistamientos de grupos de gaviotas o cuervos marinos concentrados en el mar abierto son indicativos de que estas aves se están alimentando de los cangrejos patudos. Esto subraya cómo estos crustáceos forman una parte vital de la dieta de varias especies en el ecosistema, resaltando la relevancia de su presencia en las costas gallegas. El fenómeno actual no solo deleita a quienes tienen la oportunidad de presenciarlo, sino que también invita a la reflexión sobre la importancia de la conservación de la biodiversidad marina.
