A medida que avanza la temporada de pesca del salmón en Asturias, la incertidumbre sobre la aparición del codiciado ‘campanu’ se intensifica. A pesar de haber transcurrido catorce días hábiles desde la apertura de la temporada el pasado 18 de abril, no se ha registrado la captura de este emblemático pez en los cinco ríos salmoneros del Principado. Este hecho ha suscitado un creciente debate sobre la necesidad de establecer un régimen de protección especial para el salmón, cuya población ha mostrado un alarmante descenso en los últimos años. Más de 5,200 aficionados poseen licencia para pescar en la región, sin embargo, este número representa una disminución del 8% respecto a la temporada anterior, evidenciando la preocupación por la sostenibilidad de la pesca de esta especie.
Las nuevas restricciones impuestas para la captura del salmón son significativas: se ha limitado el número máximo de ejemplares que se pueden pescar a solo 154 en toda la temporada, lo que equivale a un recorte del 75% en comparación con el año anterior. Además, cada pescador tiene derecho a capturar únicamente un salmón. Estos cambios se producen en un contexto donde el año 2025 marcó un récord negativo con solo 130 ejemplares capturados, una cifra que contrasta de manera drástica con los tiempos en que se lograban atrapar hasta 5,000 salmones en la segunda mitad del siglo XX.
Ante el alarmante declive de la población de salmones, otras comunidades autónomas como Galicia y Navarra han prohibido su pesca, mientras que en el País Vasco también se han restringido sus prácticas. En medio de este panorama, el Gobierno asturiano ha solicitado un informe al Comité Científico que asesora sobre el estado de conservación del salmón del Atlántico. Este informe evaluará la viabilidad de catalogar a la especie como en peligro de extinción en España, una solicitud motivada por la denuncia de organizaciones conservacionistas que advierten sobre el estado crítico de este emblemático pez.
Luis Venta, diputado del PP en el parlamento asturiano, ha criticado la intervención del secretario de Estado de Medio Ambiente, Hugo Morán, señalando que su propuesta de inclusión en el listado de especies protegidas no se basa en un análisis riguroso. Venta ha argumentado que en países nórdicos, donde los salmones también enfrentan desafíos similares, la temporada de pesca se ha retrasado, sugiriendo que una medida similar podría aplicarse en Asturias. A su juicio, es necesario ajustar el inicio de la temporada y poner en marcha un control efectivo de depredadores como el cormorán, así como mejorar la gestión de los vertidos en los ríos.
Por otro lado, la coalición gobernante en Asturias, Convocatoria por Asturies, ha llamado a la acción inmediata, instando a abrir un debate profundo sobre la gestión del salmón atlántico en la región. En medio de esta crisis, el futuro del ‘campanu’ y la sostenibilidad de la pesca del salmón se han vuelto una prioridad para las autoridades y organizaciones ecológicas, quienes trabajan en la búsqueda de soluciones que permitan recuperar la población de salmones en los ríos asturianos y garantizar la continuidad de esta tradición pesquera en el tiempo.
