Investigadores han presentado los resultados de un estudio exhaustivo que ha revelado la existencia de cinco grupos de lobos en el Geoparque de las Loras, un área natural protegida por la UNESCO y que se extiende por las provincias de Burgos y Palencia. Este proyecto, que se ha desarrollado durante casi dos años, tiene como objetivo principal mejorar la convivencia entre las manadas de lobos y los ganaderos de la región. Según el anuncio del Geoparque, los lobos se desplazan no solo dentro del área protegida, sino también hacia los territorios colindantes, lo que indica una interacción constante entre estos dos elementos de la fauna y la actividad ganadera de la zona.
La investigación estima que la población de lobos que habita en el área de influencia del Geoparque de las Loras, que abarca unas 95.000 hectáreas, está compuesta por cinco grupos familiares. Sin embargo, los expertos advierten que es probable que gran parte del territorio de estos grupos se encuentre fuera del área del geoparque, extendiéndose incluso a regiones de la comunidad autónoma de Cantabria. El estudio también ha revelado que, de los cinco grupos identificados, dos lograron reproducirse en 2023 y tres más lo hicieron en 2024, un patrón similar al que se observa en la población ibérica de lobos en otros ecosistemas.
Además de investigar la población de lobos, el proyecto ha recopilado información crucial sobre la cabaña ganadera en el Geoparque. Se han identificado 54 explotaciones dedicadas al ganado en extensivo y semiextensivo, que suman más de 8.000 cabezas. Si se considera la inclusión de explotaciones mixtas, la cifra total asciende a 66, con más de 12.000 cabezas. Los datos muestran una clara predominancia de ganado vacuno en Palencia, que representa el 80% del censo, mientras que en Burgos, el 70% corresponde a ganado ovino. Esta información es vital para entender el conflicto histórico entre lobos y ganaderos en la región.
Los objetivos del proyecto no solo se centran en la convivencia entre el lobo y los ganaderos, sino que también incluyen la evaluación del impacto real que los lobos tienen sobre la ganadería local. La investigación busca identificar las medidas preventivas que implementan los ganaderos para proteger sus explotaciones y detectar oportunidades que mejoren la gestión ganadera, favoreciendo así un equilibrio sostenible entre fauna salvaje y actividades productivas. Este esfuerzo es un paso importante hacia la integración de la conservación en la vida diaria de los ganaderos.
El proyecto es desarrollado por DRIU Asociación para el Estudio, Conservación y Restauración Ambiental (DASECORA), en colaboración con la empresa Loras y Cañones, bajo la dirección de profesionales como Alicia de la Iglesia y Vanessa Díaz-Vaquero. Además, cuenta con el apoyo del Observatorio Campo Grande y la Iniciativa Humanidad-Fauna Silvestre, y ha sido financiado por la Fundación Príncipe Alberto II de Mónaco. Estos esfuerzos son un claro ejemplo de cómo la investigación y la colaboración comunitaria pueden ayudar a resolver conflictos entre la conservación de la naturaleza y las necesidades de las comunidades locales.

