El Grupo de Expertos en las Directivas de Naturaleza de la Unión Europea (NADEG) se reúne este viernes para abordar una problemática creciente en la conservación de diversas especies aviares en Europa. En el foco de esta reunión se encuentran tres aves clave: la codorniz común, el ánade silbón y el porrón europeo, cuya caza podría ser limitada ante la alarmante reducción de sus poblaciones. En particular, el caso de la codorniz común (Coturnix coturnix) ha generado un debate intenso entre cazadores y expertos en conservación, ya que estos últimos sugieren una moratoria temporal de hasta tres años en su caza, mientras que los cazadores cuestionan la magnitud del declive poblacional reportado.
El estado de conservación de la codorniz común ha sido catalogado como «no seguro», lo que ha llevado a propuestas para gestionar su caza de manera más efectiva. Según un informe del Instituto de Investigación en Recursos Cinegéticos (IREC), los datos obtenidos del sistema de monitoreo de aves PECBMS indican un descenso significativo en la población de codornices en toda Europa, lo que ha encendido las alarmas sobre la sostenibilidad de su caza. Mientras que el Ministerio para la Transición Ecológica se muestra favorable a la moratoria, el Ministerio de Agricultura y Pesca tiende a favorecer una drástica reducción de las cuotas de caza, que podría llegar a ser del 75%.
Ante el riesgo inminente de agotamiento de la especie, los expertos resaltan la transformación de los hábitats debido a la agricultura intensiva como uno de los factores más críticos que ha contribuido a la disminución de las poblaciones de codorniz. El informe del IREC aboga por implementar medidas que garanticen la recuperación de la especie, sugiriendo la prohibición temporal de la caza, especialmente durante los años más vulnerables para los juveniles. Esto recuerda a la estrategia adoptada con la tórtola europea, donde se implementó una prohibición de caza durante tres años, evidenciando el impacto positivo de tales decisiones en la recuperación de poblaciones aviares.
Sin embargo, el conflicto no se limita a las sugerencias de los expertos. La Real Federación Española de Caza (RFEC) ha criticado las recomendaciones del comité científico, alegando que es esencial considerar otros estudios, como el Proyecto Coturnix, que demuestra que las poblaciones de codorniz se han estabilizado e incluso repuntado en los últimos años en varias comunidades autónomas. La RFEC sostiene que el aprovechamiento sostenible de la caza no sólo no es perjudicial, sino que es necesario para la obtención de datos críticos sobre la biología y ecología de la codorniz, propuesta que merece atención en el contexto actual.
Culminando este debate, nueve comunidades autónomas han expresado su desacuerdo con la propuesta del Gobierno central de restringir la caza de la codorniz común sin un fundamento científico sólido. Comunidades como Extremadura, Andalucía y Aragón, entre otras, argumentan que tales medidas podrían tener repercusiones negativas en la gestión cinegética de la especie. Más del 70% de las capturas de codornices en España se concentran en estas comunidades, lo que subraya la importancia de considerar sus realidades locales antes de tomar decisiones que afecten a la caza de una especie emblemática como la codorniz. La situación se torna más compleja a medida que las partes involucradas esperan una resolución que equilibre la conservación con las tradiciones cinegéticas de España.

