El Ministerio para la Transición Ecológica ha presentado una propuesta trascendental que busca incluir en el Catálogo Español de Especies Amenazadas a varias especies en peligro crítico de extinción, incluyendo la anguila europea (Anguilla anguilla), el geranio de las dolomías bercianas (Geranium dolomiticum) y el cardo de Madrid (Carduncellus matritensis). Esta propuesta también incluye la protección de ciertos tiburones y rayas en las poblaciones de Canarias y Atlánticas, como el tiburón solrayo (Odontaspis ferox), el tiburón ballena (Rhincodon typus), y la raya toro (Aetomyleus bovinus). La inclusión en el catálogo es vital para identificar y actuar sobre las especies en riesgo, separando las que están en un alto riesgo de extinción de aquellas clasificadas como vulnerables, garantizando así medidas de protección efectivas.
La anguila europea, una especie migratoria que ha sido objeto de pesca en varias comunidades autónomas de España, representa un valor gastronómico considerable, particularmente por su cría, las angulas, que son altamente valoradas en el mercado. Sin embargo, las preocupaciones sobre su conservación han llevado al Ministerio a proponer su inclusión en el Catálogo. El Comité de Fauna y Flora discutirá esta propuesta el 17 de febrero, aunque las opiniones entre ejecutivos autonómicos y pescadores están divididas. Mientras algunos argumentan contra la necesidad de su protección, el ministerio se apoya en evidencias científicas que demuestran que la anguila ha estado en declive desde los años 70.
El proceso de inclusión de la anguila en el Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial (LESPRPE) es un intento en curso que inició en 2020. Esto fue impulsado por un dictamen favorable del Comité Científico, que concluyó que la especie se encuentra fuera de los límites biológicos de seguridad. En noviembre de 2024, se trasladó una actualización sobre la situación de la anguila que no logró la aprobación necesaria entre las comunidades autónomas, reflejando la complejidad de las políticas de conservación ambiental en España y la necesidad de consenso para llevar a cabo estas propuestas.
Por otro lado, el geranio de las dolomías bercianas ha visto su situación agravada por los recientes incendios, que han devastado gran parte de su hábitat natural. Según un informe de la Universidad de León, más del 50% de la población de Peñas de Ferradillo ha sido arrasada, lo que pone en riesgo su supervivencia. Similarmente, el cardo de Madrid enfrenta amenazas debido a la urbanización y cambios en el uso del suelo, lo que subraya la necesidad urgente de medidas para preservar estas especies autóctonas frente al avance de la ciudad.
Finalmente, en el ámbito de la conservación marina, se contempla la inclusión de las poblaciones de tiburones y rayas, como el tiburón solrayo y la raya toro, en el LESPRPE. Estas especies, que ya están bajo protección en las aguas mediterráneas, ahora ven la posibilidad de contar con medidas similares en otros espacios marítimos de España. La iniciativa del Ministerio es un paso significativo hacia la protección de la biodiversidad, pero también plantea desafíos en su implementación, dado que se requiere de colaboración y acciones coordinadas con las comunidades autónomas, así como de la consideración del interés de los sectores económicos relacionados.

