Perezoso: Protegido en el Comercio Internacional

En un desarrollo crucial para la conservación de la biodiversidad, la Conferencia de las Partes (CoP20) de la Convención CITES, celebrada en Samarcanda, Uzbekistán, resultó en la inclusión de dos especies de perezosos —el perezoso de Linnaeus y el perezoso de Hoffman— en el Apéndice II, lo que significa que recibirán protección internacional frente al comercio no regulado. Esta medida fue impulsada por el Fondo Internacional para el Bienestar Animal (IFAW), cuyo representante para Latinoamérica, Joaquín de la Torre, expresó su satisfacción ante el respaldo casi unánime de los países presentes. El objetivo principal es regular el comercio de estas especies, que han sido extraídas de sus hábitats para el mercado de mascotas exóticas, lo cual ha llevado a su declive.

Las prácticas de captura de los perezosos para el comercio de mascotas exóticas son alarmantes. En gran medida, estos animales son enviados a Estados Unidos, donde la demanda de mascotas inusuales es alta. De la Torre subraya que los animales silvestres no deben ser considerados como mascotas o atracciones turísticas, ya que estas interacciones son perjudiciales y contribuyen a la extinción de las especies. Estadísticas recientes apuntan a un aumento en la importación del perezoso de Linnaeus en EE. UU., pasando de 59 ejemplares en 2012 a 160 en 2023, lo que refleja la necesidad urgente de regulaciones más estrictas para proteger a estas especies vulnerables.

El perezoso de Hoffman, catalogado como «amenazado» y también «en peligro» en algunas regiones, comparte características con el perezoso de Linnaeus, lo que complica su identificación y ha llevado a que se incluyan ambas especies en la misma categoría de protección. Este fenómeno es especialmente preocupante dado que la reproducción de los perezosos es lenta y su capacidad de adaptación a cambios ambientales es limitada. Los estudios sugieren que solo un 10% de los perezosos atrapados en libertad logran sobrevivir, mientras que el 90% fallece durante el proceso de captura o transporte, lo que resalta la gravedad de la crisis de biodiversidad que enfrenta el mundo.

El informe de IFAW, que analiza la situación del crimen ambiental en Hispanoamérica entre 2017 y 2022, revela una alarmante cantidad de incautaciones e incidentes de caza furtiva, afectando a más de 100,000 animales silvestres. Gran parte de esta actividad ilegal se centra en especies que, aunque protegidas por leyes nacionales, no cuentan con protección internacional bajo CITES. Los mamíferos representan una parte significativa de este comercio, lo que una vez más pone de manifiesto la necesidad de una respuesta internacional cohesiva para abordar el tráfico de fauna silvestre y garantizar la protección de estas especies vulnerables.

Ante esta situación crítica, las medidas adoptadas en la COP20 de CITES son un paso positivo hacia la preservación de los perezosos y la lucha contra el comercio ilegal. Se recomienda fortalecer las leyes nacionales para penalizar estos actos de captura y tráfico, así como contar con centros de rescate y rehabilitación para los animales incautados. De la Torre enfatiza que es fundamental el apoyo gubernamental para reforzar las medidas de protección de hábitats y garantizar la supervivencia de estas especies. La colaboración internacional, ilustrada por el respaldo de países como Brasil, Costa Rica y Panamá, será clave para asegurar el futuro de los perezosos en su entorno natural y evitar su extinción.