Tráfico de fauna y flora: Interpol realiza incautación histórica

Interpol anunció este jueves la incautación de 30.000 animales vivos en el marco de la operación ‘Thunder 2025’, una acción global en colaboración con la Organización Mundial de Aduanas (OMA) que tuvo lugar entre el 15 de septiembre y el 15 de octubre de este año. Este esfuerzo coordinado, que involucró a 134 países, resultó en un número récord de decomisos, reflejando la creciente preocupación por el tráfico ilegal de fauna y flora, impulsado principalmente por la demanda de mascotas exóticas. Las cifras de esta operación emblemática son alarmantes y subrayan la necesidad de intensificar las medidas contra el tráfico de especies en peligro de extinción.

Los resultados de la operación han sido contundentes. Se incautaron más de 30 toneladas de especies que figuran en la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES), junto con decenas de miles de metros cúbicos de madera talada ilegalmente, lo que incluye más de 32.000 metros cúbicos de madera. Además, se confiscó una asombrosa cifra de 5,8 toneladas de carne de animales salvajes a nivel global, lo que pone de manifiesto el impacto devastador de las actividades de caza furtiva en la biodiversidad mundial. Este tipo de incautaciones resulta esencial no solo para proteger a las especies, sino también para preservar los ecosistemas que dependen de ellas.

Entre las operaciones más significativas, Brasil desmanteló una red de tráfico que llevó a la identificación de 145 sospechosos y la recuperación de más de 200 animales salvajes. En particular, se implementaron medidas severas contra el tráfico de titís león dorado, una especie que ha sido gravemente amenazada. Estas acciones en Brasil son un reflejo del compromiso del país para combatir el tráfico ilegal de fauna y flora, aunque también evidencian el desafío constante que presentan las redes criminales que operan a gran escala.

Las autoridades de México también jugaron un rol clave en la operación, confiscando siete animales, incluidos dos tigres, en el estado de Sinaloa. Este hallazgo está vinculado a las actividades del crimen organizado, pues junto a los animales se encontraron componentes de armas de fuego. La combinación del tráfico de especies y la delincuencia organizada es un fenómeno cada vez más preocupante, como lo ejemplifica la detención de un individuo en Catar que intentaba vender un primate en peligro de extinción a través de redes sociales, en una transacción valorada en 14.000 dólares.

El secretario general de Interpol, Valdecy Urquiza, resaltó la complejidad y sofisticación de las redes criminales que impulsan el comercio ilegal. Su advertencia de que estas organizaciones se entrelazan con otros delitos, como el narcotráfico y la explotación humana, añade una dimensión urgente a la lucha contra el tráfico de especies. La violencia y el riesgo asociados con este tipo de crimen subrayan la importancia de los esfuerzos internacionales, como el de la operación ‘Thunder 2025’, para frenar un problema que afecta no solo a la biodiversidad, sino a la seguridad global.