Desmán ibérico: un llamado urgente por su salvación

Los incendios forestales que han devastado el noroeste de la península están teniendo un impacto devastador en el desmán ibérico (Galemys pyrenaicus), un pequeño mamífero semiacuático que es un símbolo de la biodiversidad única de España. Según el biólogo Jorge González Esteban, experto en esta especie, los hábitats críticos del desmán, especialmente en regiones como Galicia, Asturias y León, han sido consumidos por las llamas, dejando a esta especie vulnerable enfrentando una crisis sin precedentes. La inclusión del desmán en la lista de especies en estado crítico en mayo resalta la urgencia de la situación, y estos incendios no han hecho más que agravarla, amenazando su ya frágil existencia.

El alcance de los incendios es alarmante. Montañas de Ourense, Asturias y León han quedado reducidas a cenizas, lo que ha afectado a cuencas fluviales que son esenciales para la supervivencia del desmán. Ríos como el Carrión y el Sil, entre otros, han visto sus ecosistemas en peligro tras esta catástrofe ambiental. González Esteban advierte que el impacto no solo es inmediato por el fuego, sino que las lluvias previstas arrastrarán cenizas y sedimentos, convirtiendo los ríos en auténticos ‘caldos espeso’ que dificultarán aún más la vida acuática. Esta secuela, lejos de ser temporal, puede resultar letal para muchas especies viviendo en estos entornos.

Las estimaciones apuntan a que el desmán ibérico ha perdido alrededor del 80% de su área de distribución en las últimas cinco décadas, y este año ya más del 20% de su hábitat actual ha sido afectado por los incendios. Aunque hay partes de ciertas cuencas que han sobrevivido, la situación es crítica para poblaciones especialmente vulnerables, como las del Ambroz y Jerte en Cáceres. La fragilidad de estas poblaciones hace que la continuidad de la especie sea un reto aún mayor, y la intervención humana se torna esencial para su preservación y posible recolonización.

El desmán ibérico, a menudo ignorado en el ámbito de la conservación, es considerado una joya del patrimonio natural de España. Sin embargo, su situación actual está recibiendo escasa atención tanto de las administraciones públicas como de la prensa y organizaciones ambientales. Desde el entorno científico, se hace un llamado urgente a que se forme un gabinete de crisis que evalúe las repercusiones de los incendios y evalúe medidas para salvar a los individuos que aún lograron sobrevivir en núcleos que ahora se consideran inviables. La falta de acción inmediata podría significar la extinción definitiva de esta especie.

Ante la devastación que han sufrido las montañas de la península, González Esteban es claro en su mensaje de esperanza y acción. Aunque hoy sean cenizas, todavía hay oportunidad de mitigar el daño a través de una correcta gestión y preservación del hábitat que les queda. Además, las perspectivas de más olas de calor en el futuro presentan un desafío adicional, recordándonos que la relación con nuestro entorno natural requiere un enfoque sostenible y preventivo para evitar que el desmán ibérico y otras especies críticas desaparezcan del mapa ecológico de España.