El Tribunal Supremo de India emitió una revisión de su polémica orden del 11 de agosto que sugería el encarcelamiento de los perros callejeros en Nueva Delhi, permitiendo ahora que estos animales puedan deambular por las calles, siempre y cuando sean desparasitados y vacunados, excepto aquellos diagnosticados con rabia. Esta decisión se produce tras un fuerte clamor de organizaciones animalistas, partidos opositores y reconocidas figuras de Bollywood, quienes criticaron la medida inicial como un enfoque ineficaz y perjudicial hacia la gestión de la crisis de salud pública relacionada con la rabia.
La revisión del Tribunal Supremo indica un retorno a la normativa previa que ha regido la protección de los animales en la capital india, que establece la obligación de esterilizar y liberar a los perros en su territorio. Solo aquellos que presenten signos de agresividad o infecciones, como la rabia, deberán ser inmunizados y llevados a refugios especializados, lo que refleja un compromiso con los principios de bienestar animal que han sido impulsados durante décadas por activistas y defensores de los derechos de los animales.
Sin embargo, la decisión del tribunal se produce en un contexto social tenso, marcado por una serie de incidentes trágicos en los que perros callejeros han atacado a ciudadanos, incluyendo un lamentable suceso en Noida donde un bebé de siete meses perdió la vida. Este tipo de ataques ha generado un aumento de la preocupación entre la población, creando un dilema entre la necesidad de proteger a los humanos y la obligación ética de salvaguardar a los animales, lo que ha complicado aún más el debate público.
La magnitud del problema en India es alarmante, con una población estimada de 62 millones de perros callejeros, la más alta a nivel mundial. Según la Organización Mundial de la Salud, el país representa un tercio de las muertes por rabia en el mundo, con aproximadamente 20,000 muertes anuales. Esto pone de relieve la urgencia de implementar mejores políticas de manejo de animales, incluidas campañas efectivas de vacunación que puedan reducir el riesgo de propagación de enfermedades peligrosas.
A medida que Nueva Delhi busca equilibrar la seguridad pública y el bienestar animal, la presión social continua sobre el Gobierno para encontrar soluciones viables. Se espera que el recién emitido fallo lleve a un debate más amplio sobre cómo manejar la crisis de los perros callejeros en India, involucrando a comunidades locales y activistas en la búsqueda de estrategias que no solo protejan a las personas, sino que también aseguren la vida y el bienestar de los animales que cohabitan en el entorno urbano.

