Campanu: ¿Por qué el primer salmón en Asturias sigue sin aparecer?

El «campanu», el primer salmón que se pesca en los ríos de Asturias al abrir la temporada de veda, se ha hecho esperar este año, dejando decepcionados a los pescadores y preocupados a los expertos. Los aficionados a la pesca salmonera, que suman más de 5.200 licencias en la comunidad, esperaban con ansias la llegada de este emblemático pez, que tradicionalmente se capturaba en las primeras horas de la temporada, que este año comenzó el pasado sábado, dos semanas más tarde de lo habitual. Sin embargo, la tradición ha sido interrumpida, pues, a la fecha, nadie ha logrado atrapar el ansiado ejemplar, lo que pone de manifiesto la grave situación que atraviesa esta especie en los ríos asturianos.

La falta del «campanu» ha impedido también la celebración de la subasta tradicional, un evento que en los últimos años ha alcanzado cifras astronómicas, cerrando pujas por encima de los 10.000 euros e incluso acercándose a los 20.000 euros en ocasiones. El año pasado, se marcó un mínimo histórico con solo 130 salmones capturados, muy por debajo de los más de 5.000 que se pescaban con regularidad en la segunda mitad del siglo XX. Este abrumador descenso ha llevado a los pescadores a preguntarse si este año se superará el récord de lentitud establecido en 2025, donde el primer ejemplar fue capturado cuatro días después de la apertura.

Expertos como Alfredo Fernández-Ojanguren, profesor de la Universidad de Oviedo, han advertido de la necesidad urgente de catalogar al salmón como especie en peligro de extinción. Su desaparición no es solo una cuestión de preocupación para los pescadores, sino también para los ecólogos, que subrayan que la ausencia de salmones en los ríos se debe a un colapso poblacional. En algunas cuencas, el salmón ha desaparecido por completo, y la tendencia señala un futuro incierto si no se implementan medidas de conservación efectivas. La falta de salmón en las aguas ha causado una desilusión palpable en la comunidad de pescadores, quienes solían esperar el primer día de pesca con el entusiasmo de saber que el «campanu» podría estar a la espera.

La situación actual podría verse afectada por el retraso en la llegada de los salmones desde el mar. Esto se observa tanto en los ejemplares más grandes, que tradicionalmente llegaban a finales del invierno o principios de primavera, como en los más jóvenes, que han comenzado a aparecer mucho más tarde. La incertidumbre sobre la recuperación de la población de salmón es creciente y, en el pasado, se han registrado intentos de engañar a las autoridades presentando capturas fraudulentas justo en el inicio de la temporada, utilizando ejemplares que ya habían sido capturados y congelados. Actualmente, se están tomando medidas para verificar la frescura del pescado, incluyendo controles de temperatura, para evitar tales fraudes.

Las estadísticas de pesca revelan la dramática situación del salmón en Asturias. Las capturas actuales han caído a menos del 10% de los niveles históricos, donde en 1969 se alcanzaron casi 7.000 ejemplares. En 2020, apenas se superaron los 700 capturados, un claro indicativo del colapso de las poblaciones de esta especie única en el mundo, que enfrenta el riesgo de desaparecer si no se toman acciones decisivas. Este año, los pescadores continúan en la espera decepcionante de contar al menos un ejemplar, pero la cruda realidad es que, hasta ahora, no se ha conseguido atrapar ningún salmón.